Por Alejandro Rebossio - CHENGDU, China.- Funcionarios de la Argentina y China se reunirán hoy en Pekín por primera vez en el marco de la nueva comisión bilateral para solución de disputas comerciales. El régimen del Partido Comunista chino quiere que en ese ámbito se notifiquen previamente las barreras no arancelarias que planee aplicar contra sus productos el gobierno de Cristina Kirchner, como gesto de buena voluntad después del reciente levantamiento de la prohibición de importar aceite de soja argentino. Sin embargo, la relación entre ambos países no atraviesa su mejor momento.
Así quedó claro el pasado viernes, cuando el jefe de las negociaciones de tratados de libre comercio (TLC) de China, Zhang Jianping, dijo en una disertación en una cumbre empresarial entre su país y América latina en Chengdu (sudoeste de China) que existían problemas diplomáticos y políticos con el Mercosur por el proteccionismo argentino. La tensión también había quedado plasmada un día antes, cuando el subsecretario de Comercio Internacional de la Argentina, Ariel Schale, aclaró en otro panel de esa cumbre que el país aspiraba a que la relación comercial con China no se limitara a venderle materias primas a cambio de manufacturas.
"Ya firmamos TLC con Chile y Perú, y el año próximo firmaremos con Costa Rica -explicó Zhang, director de la Academia de Investigación Macroeconómica de la Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma, el máximo órgano de planificación económica de China-. A lo mejor podemos avanzar con el Mercosur, pero existen dificultades, porque hay competencia en productos industriales, y porque hay dificultades diplomáticas y políticas. Entendemos la preocupación de los empresarios latinoamericanos por el impacto en sus industrias, pero si pensamos en unos cinco años, el proyecto de TLC va a ser muy importante para ambas partes. Nadie se imaginaba hace diez años que el comercio entre nosotros iba a crecer tanto", dijo en el encuentro organizado por el Banco Interamericano de Desarrollo y el gobierno chino. En 2000, el intercambio entre China y América latina ascendía a US$ 10.000 millones; en 2009, alcanzó los 120.000 millones.
Ante una pregunta de LA NACION, Zhang explicó las dificultades con el Mercosur: "La contraparte en un TLC tiene que reconocer que China es una economía de mercado. En América latina, algunos países no lo han hecho". En 2004, el entonces presidente Néstor Kirchner le había prometido a su par chino, Hu Jintao, que lo haría, pero esa decisión nunca fue aprobada por el Congreso. Fue una promesa tan incumplida como la de que llegarían inversiones chinas por US$ 20.000 millones.
Oportunidades y desafíosPero los problemas no acaban ahí. "Debido a la crisis mundial, el proteccionismo en algunos países es muy grave -espetó Zhang-. En la Argentina, están abusando de las medidas antidumping [contra la venta por debajo del costo, que es considerada competencia desleal] a los productos chinos. Esto no genera un ambiente muy favorable a un TLC. Pero el libre comercio será una tendencia a largo plazo y no se puede frenar por la voluntad de algunas personas."
Schale, que participará de la reunión de la comisión bilateral junto con el secretario de Industria, Eduardo Bianchi, reconoció que China "es y será en el largo plazo la usina del crecimiento global" y que eso ha conllevado un aumento de los precios de las materias primas. "Esto representa claras oportunidades para la Argentina, pero también desafíos. Somos un jugador de clase mundial en alimentos, pero también hay erosiones en industrias de mano de obra intensiva. Hay complementariedad, pero también tensión. China tiene la oportunidad de asumir un liderazgo positivo porque compartimos el ideal de un crecimiento con inclusión social, pero el escenario de que sólo compre commodities puede atentar contra ese objetivo", soltó Schale.
El subsecretario de Comercio Internacional admitió que el desafío radica en vender alimentos con mayor valor agregado. También destacó las oportunidades de exportar a China remedios, biotecnología y minerales, y que las empresas del gigante asiático participen en la construcción de infraestructura en la Argentina.

