Por VICTORIA URDINEZ - Por quinto año consecutivo, la Argentina quedó ubicado en una posición muy rezagada en el ránking mundial de transparencia para la gestión de los negocios: está en el puesto 105 sobre 178 países encuestados.
El dato se desprende del Indice de Percepción de la Corrupción 2010 (IPC) que realiza Transparencia Internacional (TI), coalición global que lucha contra la corrupción y que anualmente realiza este informe que se difundirá hoy.
En una escala de 0 a 10 (desde los países percibidos como más corruptos a los con más baja percepción) la Argentina repitió la mala nota obtenida en años anteriores (2,9 puntos), pese a que en la tabla general subió un escalón, (de 106 a 105).
Con esa imagen de corrupción y poca transparencia que mantiene, la Argentina se distancia cada vez más de sus socios estratégicos como Chile que obtuvo 7,2 puntos, Uruguay (6,9) o Brasil (3,7). Y se va acercando, en cambio, a Bolivia (2,8) y Venezuela (2,0) que mantiene una peor imagen.
El ÍPC es una encuesta que resulta de consultas a empresarios y expertos de cada país sobre la percepción que tienen del manejo del gobierno y de los funcionarios en general en lo relacionado con los fondos públicos. La novedad en esta edición del ránking consiste en la publicación de las fuentes que sostienen la construcción del ÍPC (Bertelsmann Foundation, Economist Inteligence, Global Insight, IMD International Suiza, Centro de Competitividad Mundial y el Foro Económico Mundial).
Dinamarca, Nueva Zelandia y Singapur, los tres con 9,3 puntos encabezan la tabla de este año; mientras que los últimos puestos continúan ocupados mayormente por países con gobiernos inestables y, en muchos casos, con un legado de conflicto: Afganistán y Myanmar comparten el penúltimo lugar, con una puntuación de 1,4, y Somalia, con 1,1, está en el último puesto.
Entre los elementos que obstruyen la transparencia en la Argentina los especialistas señalan la dificultad para acceder a la información pública. En este sentido apuntó Hernán Charosky, director Ejecutivo de Poder Ciudadano, la sucursal local de IT: “La respuesta recibida por parte de muchos ministerios, de manera automática ante cualquier pedido es que esa información pública constituye datos personales”. Y sumó como otros problemas que forman el panorama de gravedad “el uso indiscriminado de la publicidad oficial como herramienta partidista; la oscuridad en la administración de fondos estratégicos como los de programas sociales para desempleados, obra pública y subsidios”.
“Los resultados del IPC de este año muestran una vez más que la corrupción es un problema mundial que debe ser abordado en las reformas globales sobre política. Es importante que el Grupo de los 20, como parte de la reforma financiera, haya adoptado compromisos férreos con la transparencia y la integridad en forma previa a la cumbre que tendrá lugar en noviembre en Seúl”, expresó Huguette Labelle, presidenta de Transparency International.
Es que de acuerdo al IPC 2010 casi el 75% de los 178 países incluidos en el Indice obtuvieron una puntuación inferior a cinco, lo que indica que existe un grave problema de corrupción.
“Estos resultados indican que se necesitan medidas más enérgicas para fortalecer la gobernanza en todo el mundo. Dado que estos altos niveles de corrupción ponen en riesgo los medios de subsistencia de muchísimas personas”, concluyó Labelle. |