| Los bonos consiguieron mantenerse a flote en una jornada con pocas variantes y escaso volumen. Además, no ayudaron las noticias que llegaron desde afuera, aunque finalmente Wall Street terminó en terreno positivo. Nuevamente fueron los títulos en pesos los favoritos de los inversores, debido a los altos rendimientos que presentan y la sensación de que el dólar continuará sin grandes variaciones.
«Ya no se puede esperar que los bonos suban 2 dólares por semana. Ahora todo será en cámara lenta, pero todavía hay lugar para un recorrido alcista adicional», explicaba ayer el operador de un banco extranjero.
Reducción
El riesgo-país disminuyó un nuevo escalón: se ubica en 582 puntos básicos, tras una reducción del 1,36%. El Global 2017, surgido del canje de deuda, mantiene un rendimiento que se ubica levemente por debajo del 8,7%. Pero la expectativa es que continúe mejorando su precio, lo que generaría una caída equivalente de las tasas. Otros títulos en dólares, como el Boden 2012, ya están rindiendo menos del 7% anual, aunque es un papel de plazo mucho más corto.
Ante esta disminución de rendimientos de los bonos en dólares, es lógico que los inversores se hayan volcado por los bonos en pesos, que lideran las subas en las últimas semanas. Ayer no fue la excepción: se destacó el bono Par en moneda local, con una ganancia del 2,25%. El Bogar 2018 subió otro 0,29% y el PR 13 ganó un 0,68%.
Claro que la mejora del dólar a nivel internacional, en particular contra el euro, generó cierta retracción entre los inversores que buscan refugio en activos financieros. Esta situación se sintió en los mercados locales, tanto en el de bonos como en el de acciones. De hecho, el índice Merval terminó con una suba ínfima del 0,13%.
Pese a la suba acumulada en los últimos meses, el consenso es que la deuda argentina sigue siendo barata. El último informe de renta fija de Puente destaca que «el tramo corto de la curva de bonos en dólares presenta un alto rendimiento negativo en comparación con instrumentos similares de América Latina».
El mercado cambiario tuvo un comportamiento similar a lo sucedido con los bonos. El Banco Central compró menos de u$s 10 millones y generó un leve incremento de la divisa en el mercado mayorista a $ 3,958. Fueron compras efectuadas casi al final de la rueda, por lo que en el mercado se menciona que la intención es llevarlo a niveles más cerca de $ 3,96. Pero no hay cambios demasiado significativos. Continúa la oferta de los exportadores e inversores privados frente a la demanda principalmente de bancos privados.
Los índices de dólares futuro cerraron en baja, con un volumen de u$s 222 millones operados. El futuro a diciembre 2011 quedó en $ 4,45, una tasa implícita del 10,5%. |
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