Está en lo más alto de la elite financiera y ganó su fama a fuerza de pronósticos apocalípticos. Hablamos de Nouriel Roubini, el gurú que predijo la crisis subprime, emérito profesor de la Universidad de Nueva York y una de las voces más respetadas del mundo económico... Usted, ¿le haría caso?
Ayer, muchos tenedores de bonos argentinos le hicieron caso y se desprendieron de sus activos. Y si bien los precios de los títulos registraron resultados mixtos, los bonos más negociados perdieron considerable terreno. Y la toma de ganancia –un respiro comprensible después de todo– llevó ayer la marca de Roubini.
El gurú estuvo en Buenos Aires. Durmió una noche en estas pampas pero hizo rápidamente las valijas. Su tiempo es oro, vale más incluso que el del mismo Warren Buffett. Ahora bien: ¿qué dijo Roubini de la economía argentina? En rigor, habría que reformular la pregunta... ¿Qué no dijo Roubini de la economía argentina?
“Inflación desenfrenada”, “riesgos políticos” que atentan contra la llegada de inversiones, consumo interno “artificialmente impulsado por la plata fácil” y crecimiento para 2011 “comprometido”.
Ese fue, palabras más o menos, el diagnóstico de la Argentina que hizo el economista de moda en el mundo. Escéptico –el adjetivo queda corto– sobre el devenir de las principales economías del mundo, Roubini advirtió que “la inflación argentina está desenfrenada y creciendo”. “Probablemente ahora sea de más del 20% y se espera que el año próximo llegue al 30%”, agregó.
Si bien en el mercado sostienen que esperaban una toma de ganancias, el “efecto Roubini” como se conoció ayer a la retracción de los precios, ha dejado pensando a más de un analista local. En el Mercado Abierto Electrónico (MAE), los bonos no consiguieron sostener la firmeza de las últimas jornadas.
Si bien no incrementaron el volumen de operaciones, los precios se retrajeron. La incertidumbre, principalmente, del ámbito local, golpeó al bono Discount en pesos que pasó de ganar 1,5% a cerrar sin cambios. El Bogar 2018 bajó 0,2% mientras que el Boden 2012 perdió 0,6%. Para el Boden 2015 tampoco hubo suerte.
Mérito ajeno
De todas formas en el mercado sostienen que el buen momento de los bonos podría seguir. “No es tanto la virtud de la renta fija argentina como la falta de atractivo que reviste la renta fija del resto del mundo”, sostuvo un tradicional broker de la city.
En rigor, especulan que una nueva ronda de emisión monetaria pondrá nuevamente mayor presión sobre el ingreso de capitales mientras que esto implicará para los mercados emergentes un aumento de los precios de mercado, lo que llevaría a un reacomodamiento de las tasas que pagan estos activos.
Si bien Roubini dejó pronósticos agoreros –no por nada se lo conoce como el Dr. Calamidad– hay quienes se resisten a comprar el pesimismo. |