Algunos operadores dijeron que las ventas de dólares contra el euro y otras monedas de parte de los administradores de reservas también ejercían una presión adicional sobre el billete verde.
Los inversionistas recortaron parte de sus posiciones cortas en dólares en la semana, ante la especulación de que el eventual anuncio de la Reserva Federal de planes para comprar más activos y estimular a la economía se convirtiera en un juego de adivinanzas en el que el mercado trata de acertar las dimensiones y alcance del potencial programa.
Un sondeo de la Reserva Federal de Nueva York a operadores de bonos e inversionistas sobre el tamaño e impacto que tendría el programa de alivio monetario reveló escenarios que van desde cero a un billón de dólares, informó la agencia de noticias Bloomberg, citando una copia del sondeo.
El repunte del dólar ha perdido fuerza por falta de noticias que muevan al mercado y los analistas estiman que la divisa se mantendrá bajo presión vendedora si la Fed dice que continuará inyectando dinero en el mercado para aumentar la liquidez y ayudar a la economía.
"En los últimos días, hemos visto una reducción en las posiciones cortas en dólares debido a un desgaste en el posicionamiento, pero cuando no hay incentivos para mantener esto, hay cierta toma de ganancias", dijo Peter Frank, estratega cambiario de Societe Generale.
"El tema es si el mercado cree que la Fed adoptará una política de alivio monetario significativa sobre un cronograma definido. Si es así, el dólar se debilitará", agregó.
Un sondeo de Reuters mostró que analistas de Wall Street esperan que la Fed compre activos por entre 80.000 millones y 100.000 millones de dólares de acuerdo al programa que se anunciaría el 3 de noviembre.
Según otros analistas, el dólar también era presionado por una reducción del diferencial de rendimiento entre los bonos a 10 años de Estados Unidos y los de la zona euro.
A las 1025 GMT, el euro EUR= subía un 0,5 por ciento en el día a 1,3835 dólares, tras haber trepado a un máximo de la sesión de cerca de 1,3850 dólares en el inicio de las operaciones en Europa.
Esto ayudó a que el índice dólar .DXY, un medidor del desempeño del billete verde, bajara un 0,5 por ciento contra una canasta de monedas.
El euro se mantenía por sobre su mínimo de una semana cercano a los 1,3730 dólares del miércoles, aún cuando los persistentes temores sobre la deuda de Irlanda y Grecia y el fracaso de las negociaciones presupuestarias en Portugal pusieron de manifiesto los problemas que enfrentan los países de la periferia de la zona euro.
Frente al yen, el dólar JPY= caía un 0,5 por ciento a un mínimo de la sesión de 81,23 yenes. La divisa nipona se mantuvo sin variación después de que el Banco de Japón decidiera mantener las tasas de interés virtualmente en cero y se abstuviera de adoptar nuevas políticas.
Por su parte, el dólar de Nueva Zelanda NZD=D4 subía un 0,5 por ciento, ignorando la decisión de su banco central de mantener las tasas de interés sin cambios en un 3,0 por ciento.