Por Laura García - Mientras las imágenes de la despedida de Néstor Kirchner –y esa Cristina entera y fracturada al mismo tiempo– conmovían ayer al mundo, los mercados volvieron a moverse en su propia sintonía, ajenos a la lógica del duelo y entregados de lleno al juego de las especulaciones que tanto les gusta.
Un día después de la muerte del ex presidente, la férrea vocación del mercado de anticipar lo que vendrá, de estar siempre un paso adelante, puso a rodar un rumor que tiene entre sus protagonistas a los sospechosos de siempre. Una eventual salida de Amado Boudou de Economía y su reemplazo por el ministro de Planificación, Julio De Vido. Con asidero o no, la versión se coló ayer en Londres y en Wall Street y bastó para que muchos decidieran tomar ganancias tras las subas excepcionales de la víspera.
Según le explicó a El Cronista Edwin Gutierrez, portfolio manager de mercados emergentes de Aberdeen Asset Management en Londres, la versión de un alejamiento de Boudou resonó fuerte en el mercado, sazonado por el rumor poco tranquilizador para los inversores de que su reemplazo sería De Vido. “Las posibilidades de una normalización del Indec son mayores sin Néstor. Por eso el mercado reaccionó así. Y aumentan las chances de un presidente más moderado de cara al 2011. Pero hoy los rumores ya metieron la cola. Y no fueron positivos desde una perspectiva de mercado. Lo último que quiere ver el mercado es a De Vido, al igual que pasa con Guillermo Moreno”, comentaba el operador, que maneja unos u$s 6.000 millones en deuda emergente.
Siobhan Morden, estratega del Royal Bank of Scotland con sede en Connecticut, Estados Unidos, confirmaba ayer los mismos rumores. “Sería claramente una desilusión en cuanto a la expectativa de un giro de política en el corto plazo. Quizás la lógica sea que la presidenta busca consolidar su control político sobre el manejo de la economía. No ya a través de su esposo tras bastidores, sino en forma más abierta con un reemplazo político y no un tecnócrata. Claro que también puede haber sido simplemente una excusa de inversores extranjeros que fueron sorprendidos con posiciones cortas o que buscaban tomar ganancias después del rally del día anterior”, comentó a El Cronista.
En todo caso, el hervidero de rumores que suele precipitar estas noticias ya hizo eclosión. El Gobierno, no por nada, hizo saber que Boudou trabajó desde primera hora en el Palacio de Hacienda monitoreando la evolución de las variables financieras. “Todos están esperando cuál será la próxima sorpresa en la Argentina”, explicaba ayer un avezado operador. Nadie puede culparlos. |