La divisa estadounidense se mantuvo en cotas muy similares a las de la sesión precedente frente al resto de las principales monedas internacionales pese a verse presionado por varios factores, entre ellos, los flojos datos de venta de nuevas viviendas y pedidos de bienes duraderos, los atentados en Irak y Pakistán y la alarma ante un posible ataque contra intereses estadounidenses en las próximas semanas.
El euro no fue capaz de extender los avances que logró ayer, cuando aprovechó que el dólar caía, presionado por la subida de los precios del petróleo, para lograr ganancias cercanas al punto porcentual. Entonces, la divisa europea se vio favorecida por el índice de confianza empresarial en Alemania, que estuvo en línea con lo previsto y, sobre todo, con las palabras del nuevo presidente del Bundesbank, Axel Weber, que se mostró optimista sobre la recuperación de la economía germana.
El dólar reflejó hoy descensos a primera hora de la sesión, en la que marcó sus mínimos anuales, en 1,2144 unidades por euro. Tras una tímida reacción, la caída de los pedidos de bienes duraderos (un 2,9%, la mayor desde 2002 y muy superior a la prevista por los expertos, que apostaban por un leve descenso del 0,5%) devolvió al euro a zona de máximos. Lo mismo sucedió con la cifra de venta de nuevas viviendas. El descenso no sorprendió al mercado, que ya esperaba una cifra más reducida, pero sí la cuantía, que fue mayor de lo esperado.
Sin embargo, el billete verde fue capaz de corregir en todas estas situaciones para llegar al cierre de las plazas europeas en cotas muy similares a las del cierre de ayer. Incluso en la recta final logró situarse por debajo de la cota de 1,21 dólares que de forma tan inmediata reconquistó ayer.
El dólar se vio presionado por los atentados registrados en Irak y Karachi, en Pakistán, muy próximo a donde se sitúa la misión estadounidense en el país árabe. Además, los operadores están sobre alerta por la posibilidad de un próximo atentado en EE UU con firma islámica, según se aproxima la fecha del 4 de julio, día de la fiesta nacional de EE UU.
Mientras, al yen le bastó avanzar de forma leve, menos del 0,5%, para alcanzar sus cotas mas elevadas de las últimas tres semanas. La cifras de superávit comercial, que reflejaron un considerable incremento de las importaciones, volvieron a interpretarse como un síntoma de mejora para la economía japonesa. El yen estaba a punto de perder la referencia de 111 unidades por dólar. |