Un declive en los activos de riesgo, generado por flojos datos económicos en Japón, llevó al dólar cerca de su nivel mínimo de 15 años de 80,41 yenes anotado el lunes, aproximándose a su máximo histórico de 79,75 de 1995.
Un flojo dato para el sector manufacturero japonés generó una caída del 1,75 por ciento en el promedio bursátil Nikkei, sacudiendo las bolsas alrededor del mundo. El euro cayó hasta un 1 por ciento frente al yen.
"El yen está teniendo un gran desempeño por la aversión al riesgo tras los datos de Japón", dijo Manuel Oliveri, estratega cambiario de UBS en Zurich.
"La desaceleración en la actividad manufacturera se debe principalmente a una desaceleración en el crecimiento de las exportaciones por el alza del yen", agregó.
La caída en el mercado bursátil fue considerada en el mercado como una prueba para la decisión del Gobierno japonés de intervenir para abaratar el yen, después de que adoptara medidas en septiembre.
Las acciones europeas caían un 0,4 por ciento, mientras que los futuros de los papeles en Wall Street apuntaban a una apertura a la baja.
A las 1106 GMT, el dólar caía un 0,2 por ciento frente al yen a 80,80 unidades, sobre su mínimo de la sesión de 80,53 anotado en la plataforma EBS.
El euro cayó hasta un 1,0 por ciento a 111,54 yenes, mientras que el dólar australiano retrocedía un 0,7 por ciento a 78,64 yenes y un 0,6 por ciento frente al dólar a 0,9734 unidades.
El euro descendía un 0,6 por ciento a 1,3852 dólares, mientras que el índice dólar subía un 0,3 por ciento a 77,555 puntos, tras caer un 1,1 por ciento el día anterior.
El mercado estima que durante la sesión podrían verse algunas ventas de dólares en Europa por el cierre de los balances de fin de mes y debido al buen desempeño de las acciones en Wall Street de octubre.
"El importante incremento en las capitalizaciones del mercado bursátil de Estados Unidos ha generado una señal de venta de dólares para todas las paridades", dijeron analistas de Barclays en una nota a sus clientes.
Los inversionistas esperan el encuentro de política monetaria de la Reserva Federal estadounidense de la próxima semana para saber si el banco adoptará una nueva ronda de alivio monetario, y aunque el mercado da casi por sentado que esto sucederá, la gran interrogante es sobre las características del plan.
Un sondeo de la Fed de Nueva York a operadores primarios incluyó escenarios para el posible alivio por hasta un billón de dólares, un monto mayor del estimado, y algunos analistas creen que es posible que la Fed compre entre 80.000 y 100.000 millones de dólares en activos al mes, con la posibilidad de ampliar su programa.
Más adelante el viernes, el Gobierno publicará una estimación preliminar para el crecimiento del Producto Interno Bruto para el tercer trimestre y el mercado espera una expansión del 2,0 por ciento.
"El PIB estadounidense no cambiaría el panorama a menos de que se desvíe de manera significativa de las estimaciones, lo que podría alterar las previsiones sobre el alivio monetario de la Fed", dijo Paul Mackel, director de estrategia cambiaria de HSBC.