Por PABLO FERNÁNDEZ BLANCO - La economía argentina durante un año de elecciones, como 2011, sufrirá algunos cambios profundos. El motivo: se espera una desaceleración de las economías de los países centrales, entre los que se encuentran alguno de los destinos de los productos industriales argentinos, y un mayor crecimiento del mercado interno. En ese punto coinciden economistas y empresarios de primera línea consultados por El Cronista, que comenzaron a orientar parte de su producción al cambio de tendencia.
“En este momento hay un exceso de producción de acero en el mundo, algo que puede tener cada vez más impacto en la Argentina”, explicó Arturo Acevedo, presidente de Acindar, en una reunión de empresarios del sector.
En cambio, apuntó que el mercado interno “está bien e incluso vemos que puede haber alguna mejoría el año que viene”. Para atender el incremento del consumo local, la empresa, la mayor productora de aceros para la construcción, discontinuó algunas líneas orientadas a la exportación para apuntar sus cañones al mercado interno.
Desde otro punto del mundo empresario, los sectores vinculados con la industria automotriz tienen una mirada similar. Daniel Benvenuti, presidente de la Cámara de la Industria del Neumático y titular de Bridgestone Firestone, cree que puede haber una desaceleración en las principales economías del mundo. Pero señala: “En lo local se espera un festival de buenas noticias y que no pare el consumo, al menos antes de las elecciones”.
Las estimaciones del sector empresario se justifican en los últimos números. Por un lado, el Fondo Monetario Internacional (FMI) bajó recientemente las proyecciones de crecimiento de algunas de las principales economías para el año que viene. En esa lista están los Estados Unidos, Italia, el Reino Unido, Japón e inclusive Brasil, que junto con México son los dos grandes destinos de la exportación de autos.
Aun así, las cifras del mayor socio comercial argentino siguen siendo favorables. En ese caso, la duda es otra: “Hay temor de que Brasil se empiece a cerrar porque el sector industrial se vuelve deficitario”, explicó Fausto Spotorno, de Ferreres.
En el sector empresario, además, esperan la llegada de mayores importaciones, algo que tendería a contener los precios.
La contracara del frente externo es el capítulo local. En el bimestre de julio y agosto, en comparación con el año anterior, la venta de electrodomésticos creció un 28%, la de autos un 30% y las importaciones de bienes de consumo un 43 por ciento.
“El mercado interno va a ser dinámico siempre que la cosecha de soja venga bien”, explicó Spotorno.
Si bien es difícil hacer un pronóstico exacto con respecto a qué sucederá en un mercado de commodities, los signos son promisorios. En octubre, soja disponible en Rosario subió 16% por escasa oferta y mucha demanda. Y tan sólo con la escalada del jueves la cosecha local se valorizó en dos semanas u$s 1.500 millones. Si la tendencia se mantiene garantizará el ingreso de dólares baratos al mercado local y tranquilidad fiscal.
Aun así, el crecimiento será menor que este año. “No se puede esperar un crecimiento similar al de este año en 2011 porque ya no hay margen de recuperación. El año que viene hay que esperar como mucho a un 6,5%”, anticipa el economista de Ferreres. |