Por JULIÁN GUARINO - Ni oro, ni plata, ni soja, ni bonos. ¿Inmuebles? Tampoco. La mejor inversión que pudo haber realizado usted en los últimos 30 días fue conservar por ahí algunas de las maltratadas acciones de las empresas argentinas, especialmente de aquellas ligadas al sector financiero y energético. Esas mismas acciones hoy valen, en promedio, 18% más que hace 30 días, pero algunas subas rozan el 50% de incremento. En rigor, el último viernes el índice Merval volvió a ganar 1,7% y superó por primera vez en su historia los 3.000 puntos apuntalado por un movimiento alcista de mediano plazo que ha privilegiado los activos de los mercados emergentes.
La entrada de fondos del exterior con sustanciales compras de activos argentinos que cotizan en Nueva York, sumado al “descubrimiento” de valores “ridículamente bajos” a los que cotizaban algunas compañías locales en comparación con sus pares regionales y la reducción de la prima de riesgo de la Argentina han conformado un combo alentador para la valuación de las empresas. A la vez, la inminente intervención multimillonaria de la Reserva Federal (el Banco Central de EE.UU.) en el mercado monetario para apuntalar la actividad económica y disminuir el desempleo, ha puesto urgencia en algunos inversores, quienes sostienen que una medida de esta naturaleza debilitará la moneda, y que la recompra de bonos bajará las tasas de interés haciendo más atractivos algunos activos del exterior que ofrecen rendimientos más altos con un riesgo que ha ido en descenso.
En la plaza local, Banco Hipotecario se alzó como el papel que cosechó la mayor suba en el mes: 48,9%. Para los analistas, se trata de una acción que había sido relegada y cuyos valores no guardaban relación con su patrimonio, actividad y potencial. Los papeles de la empresa de calzados Grimoldi y Grupo Financiero Galicia han logrado también un incremento de 38,9% y 30,1% respectivamente. En los últimos días, otro argumento más especulativo y menos consistente ganó lugar en la plaza doméstica: los futuros cambios políticos –y económicos– en el gobierno nacional podrían desembocar en un giro de políticas económicas. Esto despertó la arriesgada idea de que las relegadas empresas del sector de la energía eléctrica y la provisión de gas podrían retomar la senda de ajustes tarifarios –en algunos casos congelados hace 10 años– lo que dispararía una fuerte tónica alcista, Precisamente Edenor –la compañía de distribución de energía eléctrica– fue una de las que mayor partido sacó de esta especulación de inversores al crecer 28,2%. Pampa Energía también creció 25% de la mano de los rumores.
Entre las 10 alternativas más tradicionales de los inversores locales, la soja ofreció una rentabilidad del 10,6% mientras que el oro ganó 3,8%. Tanto el euro como el petróleo tuvieron rendimientos del 2%. El plazo fijo a 30 días ofreció 0,8% y el dólar, una perdida de 0,1%.
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