"Al menos el 50 por ciento del crecimiento que tuvo la economía argentina entre 2003 y 2009 está explicado por la mejora en los términos del intercambio." La visión de que el viento de cola por circunstancias externas, como el buen precio de los productos primarios, determinó la intensidad del avance del PBI del país fue expresada ayer por Daniel Artana, economista jefe de la Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas (FIEL), institución que ayer celebró su conferencia anual.
El gran interrogante, claro, es qué pasaría entonces si -según las palabras del economista- "el mundo nos dejara de sonreír". "Mi impresión es que la Argentina no está muy bien preparada" para ese escenario, analizó Artana.
La respuesta al porqué de esa percepción, en rigor, la había dado en su exposición minutos antes, cuando fue mostrando algunas variables en las que la Argentina no muestra una buena performance. Según el análisis de FIEL, la Argentina ocupa puestos bajos en diferentes ránkings internacionales vinculados con el clima de negocios, la calidad institucional, el nivel de sofisticación del mercado financiero, la presión tributaria, la informalidad laboral, la productividad y la calidad de la educación.
Por ninguno de esos factores, afirmó Artana, se explicaría la alta tasa de crecimiento de los últimos años. En cambio, advirtió que harían falta políticas que los fortalecieran, "porque uno no puede saber si Dios va a seguir siendo argentino", en referencia a la incidencia de factores externos, como el precio de los bienes primarios que nuestro país exporta.
A su turno, y admitiendo la incidencia del comportamiento de la economía global, Juan Fontaine, ministro de Economía, Fomento y Turismo de Chile -que participó de la conferencia-, señaló que ese país seguirá favorecido si continúan las altas tasas de crecimiento en China, país que consideró como "el principal riesgo" por la dependencia que generan sus operaciones.
En lo que hace a la economía argentina, Juan Luis Bour, también economista jefe de FIEL, marcó el problema de la inflación y su elevada difusión entre los diferentes bienes y servicios. Según señaló, desde la medición propia que hace ese centro de estudios se puede observar que cada mes sube más del 70% de los bienes.
Inflación de octubreSegún anticipó, en octubre el índice de inflación fue algo superior al de los meses previos, y en términos anualizados el índice resulta del 24 por ciento.
Bour recordó que hay varios elementos que permiten probar que el problema de los datos del Indec está en los precios que se consideran y no en factores como la ponderación. Advirtió también que desde 2007 -fecha en que se inició la manipulación en el organismo de estadísticas- "cayó a la mitad la cantidad de productos medidos".
Fernando Navajas, por su parte, director y economista jefe de FIEL, advirtió que en la última década hubo un salto del gasto -del 10% del producto bruto- y del empleo públicos, pero con una baja calidad de las prestaciones y a la par de un debilitamiento institucional.
Entretanto, el economista Guillermo Calvo, ex jefe de estudios del BID, al hacer un panorama de la situación mundial, describió factores preocupantes en la recuperación de EE.UU. que, según sostuvo, está basada en el gasto público, sin recuperación del stock de crédito y sin empuje de las exportaciones.

