Por IGNACIO OLIVERA DOLL - El mega plan de estímulo anunciado por Estados Unidos le imprimió a la jornada de ayer una fuerte reducción de la aversión al riesgo, que fogoneó el ingreso de capitales en los países emergentes, pero que encontró a la Argentina con un atractivo especial entre todas las economías vecinas.
La historia propia reciente, que incluye el canje de deuda de julio pasado y la muerte de Néstor Kirchner en los últimos días, provocó en el riesgo país de la deuda local la mayor baja de toda la región, hasta llevarlo por momentos por debajo de los 500 puntos básicos.
El EMBI, que mide el banco JP Morgan, tocó ayer las 490 unidades por primera vez desde el 11 de marzo de 2008, el día en que se inició el paro del campo por la discusión con el Gobierno sobre la suba de las retenciones.
El indicador, que supo estar por encima de las 7.000 unidades en los peores momentos de la Argentina, tocó un mínimo de 185 puntos en enero de 2007.
El riesgo país argentino, que mide los puntos adicionales de tasa que debe pagar la deuda local sobre la que debe afrontar la de Estados Unidos, quedó ayer en apenas 507 puntos básicos. Esto implica, concretamente, que si el Gobierno nacional saliera a endeudarse al exterior, en dólares, pagaría hoy apenas 3,3 puntos porcentuales más de tasa que Brasil (176 pb), y prácticamente lo mismo que se debía afrontar en el final de la década del ‘90 (ver infografía).
En el mercado cuentan que los factores que hoy están llevando hacia abajo al riesgo de la Argentina son, por orden de aparición, tres: el último canje de deuda, la muerte de Néstor Kirchner y la enorme expansión monetaria que, otra vez, está realizando Estados Unidos para amortiguar los efectos de la crisis.
“Básicamente estamos viendo un fenómeno global, producto de la menor incertidumbre que se percibe tras el anuncio de la Fed, dentro del cual podemos notar los efectos propios de la Argentina”, comentó a este diario el economista jefe de un banco de inversión estadounidense.
La prueba más consistente de que la reducción en el riesgo se sintió principalmente a nivel global fue la evolución del índice VIX, que mide la volatilidad implícita en el S&P 500, y que se redujo entre el lunes y ayer desde 21,80 hasta 18,61 puntos. “La Argentina tiene hoy, principalmente, dos cosas que hacen más atractiva a su deuda: en primer lugar, nadie ve en ella un default, porque aparentemente el Gobierno va a poder pagar la deuda con reservas o recursos de la ANSeS; y en segundo lugar, el potencial recambio político que aportó la muerte de Néstor quitó bastante incertidumbre sobre la economía local y entusiasmó con la idea de que, incluso si ganara Cristina en 2011, podríamos esperar un gobierno más moderado”, agregó el economista.
Sólo ayer, el CDS a cinco años de la Argentina (el seguro que se paga por los bonos locales ante un posible impago) se achicó de los 636 a los 631 puntos básicos.
“Sin duda, el riesgo de la Argentina va a seguir bajando. Y su brecha con el de Brasil va a estabilizarse en los 250 puntos básicos”, arriesgó el especialista en emergentes y socio de BCP Securities, Walter Molano. “No va a ir mucho más abajo, porque sobre Brasil tiene una calificación de grado de inversión bastante más alta de la que tiene la Argentina”, agregó.
A tono con esta mejora, los bonos locales se dispararon ayer hasta un 5%. Los más favorecidos fueron los nominados en pesos: el Discount tuvo una ganancia de 5,68%; el Par, una de 2,46% y el Bogar18, una de 2,33%.
Los analistas consideran que, hoy mismo, la Argentina podría estar colocando fácilmente hasta unos u$s 2.500 millones de deuda en el exterior, a tasas de un dígito. Pero que no lo hará, aún, por una cuestión política: “Quieren mostrar que se están desendeudando, entonces no emiten”, comentó el economista Miguel Kiguel a la agencia Reuters. “Si el Gobierno pudiera colocar a una tasa del 7%, más o menos, ya sería tentador. Es posible que en esos niveles vuelvan a emitir, pero no sé si lo hará este año o el año que viene”, concluyó. |