El mercado local finalmente respiró. Después de doce ruedas consecutivas en alza, la bolsa porteña registró ayer una leve toma de ganancias, mientras que los bonos operaron con resultados mixtos aunque levemente alcistas. Pero la noticia del día en los mercados fue el nuevo récord del oro, que ya cotiza a u$s 1.400 la onza, tras haberse disparado 28% en lo que va del 2010. Es el décimo año consecutivo de alzas para el metal precioso.
El oro subió casi un 6% desde la semana pasada cuando la Reserva Federal de Estados Unidos detalló sus planes para comprar unos u$s 600.000 millones en títulos del Tesoro de acá a mediados del año que viene con el propósito de estimular la economía. La especulación de que esta nueva ronda de emisión no será suficiente y probablemente deba verse reforzada alimenta la perspectiva de un rebrote inflacionario y afianza el atractivo delmetal precioso.
Pero ayer se sumó otro condimento. También impactó que reaparecieran dudas sobre la deuda europea y más específicamente, sobre la frágil situación fiscal de Irlanda, algo que disparó la búsqueda de activos de refugio como el oro.
El dólar, que venía perdiendo terreno por la nueva ola de dinero fresco que la Fe decidió lanzar al mercado, también se vio beneficiado ayer por este tipo de compras-refugio. La divisa recuperó 0,8% contra el euro y cerró la rueda en 1,3917. De todos modos, pocos confían que al dólar le quede combustible para un rally, lo que acrecienta el atractivo del oro.
Además, se conocieron comentarios del presidente del Banco Mundial, Robert Zoellick, pidiendo a las principales economías que consideren regresar al patrón oro para guiar los movimientos cambiarios. “El oro podría jugar un papel pequeño en el esquema general, pero no creo que estemos en posición de regresar al patrón oro”, dijo un estratega de materias primas.
“La atención de los inversores se concentra en la reunión del G-20 que tendrá lugar a partir del jueves por dos días en Corea del Sur, donde se espera que los principales líderes intenten aprovechar otra oportunidad para acordar una tregua en la guerra de monedas. Esto se debe a que las decisiones de política monetaria de EE.UU. incomodan cada vez más al resto de los países, tanto a los desarrollados como los europeos y Japón así como a los emergentes, ya que temen convertirse en víctimas de sus efectos dañinos”, explicó Gustavo Ber, titular de Estudio Ber.
Así las cosas, el Dow Jones cerró en 11.406,84 puntos, con una caída de 0,33%; mientras que el S&P 500 retrocedió 0,21%. El Merval finalizó la rueda en los 3.324,27 puntos, con una caída de 0,83%, cortando 12 alzas consecutivas. Entre los papeles que más bajaron se ubicaron Banco Hipotecario (-4,92%), Banco Francés (-4,77%) y Grupo Galicia (-2,95%), mientras que en alza solamente terminaron Tenaris (2,39%), Pampa (1,70%) y Banco Patagonia (0,97%). El volumen de negocios se achicó y alcanzó los $ 129,20 millones, de los cuales $ 9,45 millones correspondieron a Cedears.
En la plaza local, los títulos públicos operaron con firmeza, registrando alzas del orden del 1%. Sin embargo, el escaso volumen no permite establecer una tendencia. El mercado se encuentra a la espera de mayores definiciones, en particular del entorno político local antes de tomar decisiones de incrementar o deshacer posiciones. En el MAE se negociaron u$s 255 millones. |