La Bolsa porteña le puso fin ayer a un fenomenal ciclo alcista que llevó su índice de precios de referencia a batir récords durante 12 ruedas consecutivas de negocios y le permitió acumular una ganancia del 22,9% en ese lapso.
La baja, del 0,83%, llegó en una jornada de debilidad para el resto de las bolsas del mundo, que ensayaron también una especie de depuración tras el generalizado impulso alcista que les había dado la confirmación del nuevo paquete de ayuda que ensaya la Fed.
Empero, uno de los temas más comentados fue la nueva mejora del oro (quedó a US$ 1408 la onza), cuyo precio es impulsado por los inversores que buscan cubrirse de los riesgos de inflación que observan ante la hiperliquidez actual. Tal vez, esta vez le ayudaron los dichos del presidente del Banco Mundial, Robert Zoellick, quien recomendó a los países volver a ese patrón monetario.
Localmente se confirmó la buena recepción que tuvieron los papeles de la inmobiliaria TGLT que ayer se negociaron a $ 9,60, frente al precio de $ 9,034 surgido de su reciente colocación. También ratifica las previsiones la continua llegada de balances. Los últimos confirmaron que las energéticas siguen en el peor de los mundos (al tercer trimestre de este año, Edesur pierde $ 24,27 millones, y Metrogas, $ 43,34 millones) y que los bancos vuelan (el Patagonia reportó un alza del 142,5% interanual en sus ganancias).
0,8%
- Subió la onza de oro para marcar un nuevo récord de US$ 1408, el día en que el jefe del BM sugirió a los países volver a ese patrón.
Javier Blanco

