Por Alfredo Sainz - Después de intentar minimizarla durante mucho tiempo, la preocupación por la inflación está creciendo dentro del Gobierno. Ayer, el ministro del Interior, Florencio Randazzo, reconoció que "hay algunos incrementos de precios", pero rápidamente buscó despegar a la administración oficial de las causas de los aumentos y apuntó contra los empresarios.
"Parte del empresariado rápidamente apela al incremento de precios en vez de aumentar la oferta de bienes y servicios", señaló Randazzo. "Acusar al Gobierno de ser el que aumenta los precios, es un sinsentido. Si hay algo que hemos hecho es defender los bolsillos de los trabajadores."
El ministro del Interior precisó que los aumentos de precios se explican a partir de la recuperación del poder adquisitivo de las franjas de menores ingresos de la población. "Los aumentos se explican por la puja que se da en una economía que está en expansión, que tiene una enorme demanda, producto de haber incorporado a millones de argentinos al mercado del trabajo, millones de argentinos al sistema jubilatorio" y a los beneficiarios de la asignación universal por hijo.
El funcionario además defendió la política monetaria del Gobierno que integra. "No es el Gobierno el que tiene la máquina de remarcar. Tenemos una emisión de moneda responsable que está vinculada fundamentalmente al crecimiento del producto bruto interno", señaló Randazzo.
Unas horas antes, había sido el ministro de Economía de la provincia de Buenos Aires, Alejandro Arlía, el que había reconocido anteayer el impacto de las subas de precios. "No hay ninguna posibilidad de que los pobres no se vean afectados" por la inflación, había dicho el funcionario bonaerense, que igualmente poco después intentó relativizar sus palabras acusando a los medios de haber tergiversado su mensaje. "Lo que hicieron fue cortar y pegar lo que yo dije de manera tendenciosa", se quejó Arlía.
Las declaraciones de Randazzo y Arlía se suman a la decisión del Gobierno de comenzar a flexibilizar las restricciones al ingreso de alimentos importados. La medida les fue comunicada en los últimos días a las grandes cadenas de supermercados y los principales fabricantes de alimentos por el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, que había sido el encargado de su implementación.
Con la flexibilización del ingreso de productos importados, el Gobierno busca incrementar la oferta de alimentos en las góndolas de los supermercados de manera de presionar a la baja los precios de los artículos fabricados en el país.
Las palabras de Randazzo y el anuncio de Moreno implican un cambio en la estrategia oficial frente a la inflación. Hasta hace apenas unos días, la política del Gobierno era minimizar la incidencia de los aumentos de precios, y en ese sentido se inscribía la declaración de la semana pasada del ministro de Economía, Amado Boudou, que había asegurado que la inflación era una preocupación exclusiva de la clase media-alta.
Frente a las críticas oficiales, la decisión de los empresarios fue no contestarle directamente al Gobierno, aunque en off the record dejaron en claro su desacuerdo con la interpretación que hizo Randazzo acerca de las causas de la inflación.
"Lo que estamos haciendo es aplicar exclusivamente los aumentos de precios autorizados por el Gobierno, e incluso en algunos casos se demoran los incrementos porque la demanda no responde", explicaron en una empresa líder de consumo masivo.
ReconocimientoOtro empresario prefirió tener una mirada positiva acerca de las declaraciones oficiales. "Hasta hace apenas 48 horas para la mayoría de los funcionarios la inflación no existía, así que ahora dimos un paso adelante porque por lo menos el Gobierno está reconociendo que hay un problema", explicó.
Por su parte, entre los supermercados no descartaron que detrás del cambio en la estrategia oficial frente a la inflación no haya alguna interna dentro del Gobierno. "Nos sorprendieron las críticas de Randazzo a los empresarios, porque hasta el momento en las reuniones que tuvimos con Moreno no nos había transmitido ninguna preocupación especial por el tema", explicaron en una cadena de las más grandes.
Los empresarios que estuvieron en contacto con Moreno en los últimos días además destacaron que no vieron ningún signo que permitiera anticipar un cambio en la estrategia oficial. "A Moreno lo vi el último viernes. Y si bien estaba un poco golpeado por la muerte de Néstor Kirchner, en todo momento se encargó de subrayar que todo sigue igual en materia de precios."

