El mercado local se sumó ayer a la cautela con que sus similares del mundo aguardan desde hace algunas ruedas las definiciones que puedan surgir del encuentro del G-20 en Seúl, una reunión que, en el caso argentino, podría incluir novedades en la relación con el Club de París.
Los bonos, cuyos negocios habían recuperado recientemente algo de dinamismo, e incluso las acciones de empresas locales (que vienen de largas jornadas de esplendor) pagaron con una baja la retracción que se notó en la demanda (cayeron 40 de los 92 papeles que marcaron precio, mientras subieron 37 y se mantuvieron estables 15) aunque la suba marginal del 0,15% que se anotó sobre el final de la rueda el índice Merval ayudó a disimular esa tendencia.
La toma de ganancias se produjo en renta fija: dejaron bajas el Discount en pesos (-1,5%), el Bocon PR 13 (-0,6%) y el Bogar 18 (-1%), entre otros. Por el contrario, compras de última hora sobre papeles del sector bancario (que viene reportando sólidos balances) le permitieron a la Bolsa porteña transformar una caída intradiaria que llegó a ser del 2,3% en el alza antes mencionada con aumentos destacados para Telecom ( 3,2%), Aluar ( 2,8%) y Banco Macro ( 1,3%), y pérdidas para Edenor (-2,4%), entre otras.
El dato del día: la nueva mejora del crudo: el WTI quedó a US$ 87,8 ( 1,25%) y marcó un nuevo máximo en dos años.
1,25%
- Avanzó ayer el precio internacional del crudo que, en su versión WTI, cerró a US$ 87,80 para alcanzar un máximo en 2 años.
Javier Blanco

