Por DAVID CAYÓN - Se acerca fin de año y los concesionarios de autos 0 km se apuran a patentar la mayor cantidad de unidades posible a fin de superar el récord de 615.000 unidades que ostenta el sector.
Sin embargo, para poder cumplir –y aseguran que lo sobrepasarán– deberán sortear un problema inesperado: los plazos de entrega.
Aunque las automotrices locales están trabajando a casi el 90% de la capacidad instalada, el inconveniente principal es con los modelos que llegan de otras plantas del Mercosur, es decir, de Brasil, y que en las concesionarias no hay stock.
Según explicó Dante Álvarez, titular de la Asociación de Concesionarios de la República Argentina (Acara), los plazos “rondan los 30 días, y se estira si el comprador quiere un modelo especial que no hay en la concesionaria”. “Son plazos normales, que se estiran si no tenés el modelo o lo que quiere el comprador en stock”.
Desde una de los concesionario oficiales más importante de Volkswagen aseguraron a El Cronista que el plazo para que un comprador se lleve una unidad nueva “depende del modelo”. “Si quiere comprar algo que está en el salón, se lo puede llevar dentro de los 30 días, pero si viene de afuera ya depende mucho de la programación de las terminales”, esgrimió el concesionario que prefirió el anonimato.
Es que la demanda de Brasil no decae, y eso que en la comparación un mismo modelo en una concesionaria argentina puede llegar a valer un 40% menos que en un salón de ventas en el vecino país. La diferencia radica para los especialistas en la financiación, ya que el mercado brasileño financia hasta el 90% de la compra de un automóvil cero kilómetro. Con este esquema, se estima que se van a vender en Brasil más de 3 millones de automóviles nuevos, por lo que las empresas brasileñas están destinando la mayor parte de su producción a abastecer el mercado interno.
Desde una de las automotrices más importantes que produce fuerte en los dos mercados confirmaron los dichos del concesionario. “Depende mucho del auto que quieras comprar, porque los cuellos de botella hoy están en la Aduana y en el transporte internacional”, explicaron. “Si es un auto nacional, la demora está entre los 30 y 60 días, pero el plazo se puede estirar si es importado porque nosotros hacemos pedidos “virtuales” siguiendo la tendencia del mercado, pero si el comprador tiene un pedido especial, va a tardar más”, agregaron.
Martín Gamondés, jefe de ventas de Dietrich explicó que aunque se están cumpliendo “los plazos normales”, hay algunos modelos donde la demanda creció y “hay demoras” pero que el principal problema surge “si no tenés un chasis asignado”. Gamondés dijo que “si no tenés el auto, se realiza una preventa pero la entrega es a 45 días porque las fábricas facturan una vez por mes y si en el momento en el que se va a señar el auto no está, pasa para el mes siguiente”. |