Por JUAN CERRUTI - La cancelación de la deuda en default con el Club de París podría destrabar créditos potenciales hacia el país por un monto de hasta u$s 8.000 millones. Ese es el número que manejan reservadamente en el Gobierno y el principal motor que llevó a la presidenta Cristina Fernández a dar luz verde para negociar.
Lo que más entusiasma en las esferas oficiales es que la mayoría de estos préstamos a tasa blanda (no superan el 4% anual) estarían dirigidos a la economía real, en particular a sectores como infraestructura o energía. Un dato no menor es que las últimas dos centrales termoeléctricas que se construyeron en la Argentina AES Paraná y Central Puerto se levantaron con préstamos de los Bancos de Japón y de Alemania, entidades que hoy están imposibilitadas de invertir en el país por el default con el Club.
“Regularizar esta deuda implicaría para la Argentina obtener alrededor de u$s 8.000 millones en créditos”, deslizan fuentes oficiales. El cálculo surge de estimar al menos un préstamo de u$s 500 millones por cada uno de los 16 países a los que adeuda la Argentina. Por supuesto que no se trata de un monto que llegaría instantáneamente, sino de un flujo de fondos durante los próximos anos.
Los principales acreedores del país son Alemania (30% de la deuda total que suma alrededor de u$s 6.500 millones), Japón (25%), Holanda (9%), Italia (8%) y Estados Unidos (7%). Con España prácticamente se canceló todo el pasivo por u$s 1.000 millones en una negociación aparte. Originalmente estos pasivos estaban incluidos con los del Club de París, pero el Gobierno optó en 2007 por separarlos y priorizarlos.
Las agencias de inversión públicas de los países integrantes del Club de París está inhibidas de prestarle a la Argentina porque por el estatuto del Club no le pueden girar créditos a naciones que mantengan un default con el organismo. Es el caso de instituciones con el Eximbank (Alemania) y el Japan Bank for Internacional Cooperation (Japón), que durante los noventa estuvieron muy activas en el país.
Anoche las principales consultoras del país y los bancos de inversión de Wall Street ya habían enviado reportes a sus principales clientes anticipando el escenario económico de la Argentina “post reestructuración de la deuda con el Club de París”.
“Ahora se abre un nuevo panorama para la Argentina. Las perspectivas, en términos económicos no podían ser mejores. El mundo ayuda y esta decisión es la frutilla del postre. No me extrañaría que veamos una fuerte entrada de capitales del exterior”, comentó anoche a este diario desde Nueva York el economista jefe de uno de los principales bancos de inversión de Wall Street.
“Este anuncio debería ser positivo para el mercado y deberíamos ver una escalada (en la deuda argentina) mañana (por hoy)”, señaló por su parte Carola Sandy, analista jefe de Credit Suisse en Nueva York en declaraciones a la agencia Reuters. “El aspecto positivo de este anuncio es que, según Argentina, el Club de París ha aceptado negociar sin el FMI”, agregó.
“El Club de París está mostrando la intención, que tiene el deseo de que Argentina restablezca las buenas relaciones con el mundo en general y sobre todo con los países del G-20”, comentó Miguel Kiguel, titular de la consultora Econviews. |