Por JULIÁN GUARINO - Aunque todavía restan siete semanas para cerrar el año –y la noticia del pago al Club de París podría llevar a algunas compañías a anunciar nuevos desembolsos en dividendos–, las empresas locales que cotizan en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires ya pagaron a sus accionistas un monto acumulado 28% mayor en dividendos que en 2009. Si bien el número de empresas domésticas que pagó fue de 39 versus 41 que lo hicieron en 2009, el total de recursos desembolsado por las compañías ascendió hasta el momento a $ 8.437 millones, sensiblemente mayor a los $ 6.570 millones del año precedente.
Este fuerte crecimiento de los dividendos distribuidos encuentra su causa en dos factores. El primero, la marcada recuperación de la economía local que generó una notable mejora en los resultados de las compañías, lo que apuntaló los balances que han entregado las empresas en bolsa. El segundo, aunque no menos importante, es la flexibilización de las restricciones que en 2009 había impuesto el Banco Central –comandado en aquél momento por Martín Redrado– respecto a la política de pago de utilidades. En particular, el relajamiento en las limitaciones a los bancos y algunas compañías privadas, que desde mediados del año pasado (en plena crisis internacional) habían sido impedidos por el Banco Central de distribuir sus ganancias con el objetivo de reforzar sus balances, promover la reinversión de este dinero, y a la vez contribuir a frenar la fuga de capitales.
Precisamente es en el sector bancario es donde se observan diferencias sustanciales. Según datos del Instituto Argentino de Mercado de Capitales (IAMC), las entidades financieras locales repartieron dividendos en 2010 por $ 1.735 millones, si bien se espera que tengan lugar nuevos anuncios. Banco Francés pagó $ 480 millones versus $ 35 millones que había desembolsado en 2009. Banco Santander Río, anunció dividendos por $ 830 millones en 2010 en comparación con los $ 90 millones de 2009. Banco Macro también pagó $ 208 millones versus $ 148 millones de 2009, con un incremento del 40%.
Otros sectores también han realizado aportes más elevados. Por ejemplo, hasta fines de octubre, la metalúrgica Aluar ya pagó $ 20 millones, que resultan 20% superiores a los $ 17 millones que desembolsó la empresa en 2009. Siderar, que en 2009 no había anunciado dividendo alguno, hizo efectivo este año un pago de dividendos de $ 300 millones. En cambio Tenaris, una empresa con fuerte impronta doméstica pero que es considerada extranjera por sus operaciones globales y estar radicada en Luxemburgo, pagó $ 975 millones versus $ 1.927 millones de 2009.
Según el informe del IAMC, el alza en el pago de dividendos de las empresas domésticas obedece a la distribución que realizaron compañías como Telecom (no lo hacía desde 2001), Siderar, Banco Santander-Río y BBVA Banco Francés, entre otras.
Las extranjeras, atrás
En lo que se refiere a las empresas extranjeras, el pago de dividendos frente al efectuado en el 2009 se ubicó 56% por debajo. La magra situación tanto en la zona euro –Irlanda, Portugal y Grecia podrían debilitar a España– sumado a las políticas para conservar la liquidez hizo que estas compañías fueran más cautelosas.
Telefónica desembolsó $ 15.200 millones versus $ 25.394 millones de 2009 mientras que el español Banco Santander pagó $ 14.740 millones mientras que en 2009 lo hizo por $ 16.033 millones.
En la city señalaron que “si bien las empresas extranjeras suelen tener una política de pagos de dividendos más estable para generar certidumbre respecto a la distribución de estos fondos a sus accionistas, la compleja situación que enfrenta la zona euro hace que las empresas deban adoptar una política de cautela”. |