La moneda única también podría haber sido ayudada por la decisión de China de endurecer su política monetaria al elevar el viernes los requerimientos de reservas de los bancos, aunque los agentes ya se han estado posicionando para un posible cambio de política en el gigante de Asia, dijo un operador.
La medida de China presionó al dólar australiano y a los precios de las materias primeras. La moneda del país oceánico caía un 0,2 por ciento a 0,9870 dólares.
Dublín dijo que las negociaciones sobre la situación irlandesa seguirían la próxima semana y el ministro de Finanzas, Brian Lenihan, afirmó al Parlamento que aún no se llegaba al punto de pedir un préstamo.
"Hay un grado de calma a la espera de una resolución de corto plazo para los bancos irlandeses, que ha generado una nueva toma de riesgos y una escalada de alivio para el euro, que podría subir eventualmente a 1,40 dólares", dijo Lee Hardman, economista de Bank of Tokyo-Mitsubishi UFJ.
A las 1020 GMT, el euro se elevaba un 0,4 por ciento en el día a 1,3704 dólares EUR=. La moneda única había caído hasta un mínimo de siete semanas de 1,3446 en la plataforma electrónica EBS el martes.
Se esperaba que el viernes vencieran las opciones con precios de 1,3600 y 1,3700 dólares, lo que podría ponerle límites a la paridad, dijeron operadores.
Frente al yen, el euro permanecía estable en 114,00 yenes EURJPY=R, pero por encima del mínimo semanal de 112,27 yenes marcado el martes.
El presidente de la Reserva Federal estadounidense, Ben Bernanke, respondió a las críticas contra el programa de compra de bonos del banco central y emitió un velado ataque a la política china de mantener a su moneda depreciada.
El dólar bajaba un 0,4 por ciento a 83,18 yenes JPY= y se alejaba de un máximo de seis semanas de 83,79 yenes del jueves, ayudado por datos optimistas de la mayor economía del mundo.