Por Francisco Olivera - Hablaron en el entorno empresarial más elogioso hacia el Gobierno. Jorge Brito, presidente de la asociación de bancos de capital privado nacional (Adeba), y Héctor Méndez, líder de la Unión Industrial Argentina (UIA), plantearon la necesidad de generar credibilidad para incrementar la inversión, ante un público que, horas más tarde, aplaudió cada vez que se mencionó a Néstor Kirchner y les agradeció, con una ovación, a la Presidenta y al ministro Julio De Vido el camino recorrido.
Ambos empresarios integraron un panel en la 58a. Convención Anual de la Cámara Argentina de la Construcción, en el hotel Sheraton de Retiro, acompañados por Carlos Wagner, jefe de la entidad anfitriona. Ese recinto, colmado de hombres de negocios -Eduardo Elsztain, Aldo Roggio, Adelmo Gabbi y José Ignacio de Mendiguren, entre otros-, le sirvió después a Cristina Kirchner para ganarse al auditorio con un discurso conciliador, desprovisto de agresividad.
"Recién, cuando llegué, Wagner me decía: «Te necesitamos fuerte» -empezó la Presidenta-. Pero cuando entro en un lugar tan identificado con él [por Néstor Kirchner] como éste, me conmuevo. Nosotros siempre hemos mirado la construcción no como un gasto, sino como inversión social."
Más temprano, Brito y Méndez habían sido algo más críticos que el resto. Brito arrancó diciendo que vislumbraba un buen 2011 para la Argentina, con un crecimiento del 5%, y que la demanda de crédito había subido en los últimos tres meses.
Sus objeciones llegaron con una pregunta del público: "¿El crédito es escaso o está en línea con el crecimiento de la economía?". El banquero contestó: "No, claramente, ni los plazos ni las tasas están en línea con el crecimiento de la economía. Si miramos la inversión, la inversión es baja. Pero hay que aclarar una cosa: los bancos somos intermediarios entre la oferta y la demanda de dinero. Y el promedio de depósitos es a 53 días, contra una demanda de crédito promedio superior a 5 años. El descalce de plazos es muy importante".
Otra pregunta continuó con el tema: "¿Qué condiciones deben existir para que haya créditos hipotecarios?". Brito respondió: "Cuando hablamos de eso, hablamos de la confianza que se tiene que generar con reglas de juego estables en el tiempo, para que tengamos confianza". Tres horas después, durante el cierre, la Presidenta atribuyó la carencia de esos préstamos al "default y la pesificación asimétrica".
Capital "cobarde"¿Cuáles son los problemas que tiene la Argentina?, fue otra de las inquietudes que llegaron al panel de los empresarios. "La inversión -se apuró Méndez-. Si no se generan las condiciones, no va a haber crecimiento. Hay que crear las condiciones para el capital, que es de naturaleza cobarde y desconfía. Al haber más inversiones, va a haber más oferta, no nos vamos a tentar con trabajar con productos importados y vamos a tomar más gente. Además, tenemos que acordar con el sector de los trabajadores, con el que tenemos diferencias muy importantes. Eso va a mejorar el problema de la inflación."
Wagner fue en cambio optimista casi en todo momento. Cuando llegó la jefa del Estado, y al igual que Méndez en la última conferencia industrial, la recibió con palabras de Néstor Kirchner. "En 2001, como gobernador, él dijo: «No tenemos que preocuparnos porque nuestros empresarios crezcan económicamente. Por el contrario, si crecen [...] van a poder dar las respuestas que la Argentina necesita»." Ya había pronosticado, en el panel, un 10% de crecimiento para la construcción este año, y definido en una frase la adhesión de sus pares: "La construcción es uno de los sectores que han sido más favorecidos y en los que el crecimiento ha sido más notable".
Después presentó a De Vido: "No me canso de decir que él es uno de los principales artífices del crecimiento que el sector ha tenido en los últimos años. No hacen falta decir muchas palabras. Todos ustedes lo conocen".
El ministro hizo un recorrido por las obras anunciadas, empezadas y concluidas por el Gobierno y adelantó proyectos para el año próximo. Al lado de La Nacion, minutos después, un ejecutivo del público se lo transmitía a un par por teléfono. "El año que viene vamos a tener más laburo que nunca", le explicó.

