Los mercados internacionales volvieron a vivir otra jornada cargada de nervios, como quedó reflejado en un incipiente vuelo a la calidad que revalorizó internacionalmente al dólar y acomodó a la baja la tasa de rendimiento de los bonos de Estados Unidos, que, hasta hace unos días nomás, venían despegando.
Los motivos fueron variados. Virtualmente superado el temor que generaba la situación de Irlanda, ahora los inversores miran con recelo los posibles contagios sobre Portugal y España, países que vieron encarecerse el costo de su financiamiento de corto plazo de manera sostenida en las últimas semanas. A esto hay que sumar el factor de inestabilidad que agregó el incidente bélico entre las dos Coreas.
Con este caldo de cultivo, las bolsas europeas perdieron hasta 3% (la mayor caída la sufrió el IBEX español), mientras en Wall Street las bajas llegaron al 1,5%, como en el caso del Nasdaq Composite.
En la región las pérdidas llegaron al 2,4%, como en el caso de Brasil, aunque aquí se redujeron un poco por las señales de vitalidad que volvieron a entregar los papeles de las energéticas locales a partir de las expectativas que abrió la convocatoria que el Gobierno le cursó a TGS para discutir los nuevos cuadros tarifarios. Así, en buena medida contenido por las subas de Pampa (4,3%), Edenor (3,4%) y Transener (3,3%), el Merval logró recortar a 1,83% su pérdida.
Javier Blanco
2,78%
- Cerró la tasa de rendimiento del T-Bond a 10 años, tras caer 3 puntos por la suba de precio del papel. El miércoles pasado estaba a 2,90%.

