La combinación de elevada inflación y tipo de cambio cuasi fijo sigue limando la competitividad cambiaria. De hecho, se prevé que a fines de 2011 el tipo de cambio real con el dólar volverá a los niveles de 2001, según alertó ayer la consultora Ecolatina en su informe semanal.
“Más allá que la fortaleza de las monedas de los principales socios comerciales otorga un colchón adicional de competitividad externa, una inflación en dólares cercana al 20% también erosiona la ventaja cambiaria con estos países”, indicó Ecolatina. “El colchón actual se basa mayormente en la cotización del real brasileño que se ubica en niveles muy apreciados. Las presiones a la suba de esta moneda, pueden conducir a una apreciación adicional del tipo de cambio real multilateral”, agregó.
Sin embargo, la pérdida de competitividad externa se da en un marco que Ecolatina calificó como “inédito”. Con superávit comercial impulsado por los “extraordinarios” términos de intercambio, acumulación de reservas y bajo endeudamiento externo, detalló. En particular, la entrada de dólares agrícolas (dado el boom de la soja) aumenta la oferta local de divisas elevando la capacidad de sostener una mayor apreciación cambiaria.
“La industria es la principal perjudicada en un escenario de atraso cambiario. La pérdida de competitividad terminará afectando a la producción y al empleo”, advirtió la consultora.
“De hecho, en lo que va del año la actividad industrial supera el pico alcanzado en los primeros tres trimestre de 2008, pero el empleo cayó 3% respecto a dicho período (según datos del Indec)”, añadió.
Ecolatina consideró que algunos sectores conseguirán sortear de mejor manera la perdida de competitividad cambiaria. Y consideró que “el deterioro dependerá de la exposición internacional del producto, la diferenciación del mismo, la posibilidad de ajustar el precio de venta, y la situación del país con el cual se comercialice”.
En particular destacó que como la competitividad externa de la industria automotriz responde mayormente a Brasil (90% de las exportaciones se dirigen a ese país), este sector se ve beneficiado por la fortaleza del real brasileño.
“Pero en el caso de las manufacturas del cuero, donde los EE.UU. representan un importante destino de las ventas, la competitividad externa se aproxima al comportamiento del tipo de cambio real con el dólar, que está más apreciado”, afirmó. |