|
|
| Tener trabajo en Argentina no garantiza escapar a la pobreza |
| ABC Mercado de Cambios S.C. comunica sobre la fuente de la siguiente nota: |
| Texto informativo:
01/06 - 10:26 CNN/Reuters |
Recomendar |
Imprimir |
|
BUENOS AIRES - Mientras en el siglo XX la miseria estaba mayormente ligada al desempleo, actualmente levantarse cada día en Argentina para salir a trabajar no garantiza escaparle a la pobreza.
El 47 por ciento de la población de 36 millones no logra adquirir con sus ingresos la canasta de alimentos, productos de higiene y de salud básicos, en un país que históricamente se caracterizó por un nivel de vida aceptable o bueno.
Según los datos oficiales, el desempleo afecta a 1,5 millones de personas, menos del diez por ciento de los 17 millones de pobres que buscan estirar el dinero para llegar a fin de mes.
La gran informalidad laboral que existe en el país y el pico inflacionario tras la devaluación del peso en el año 2002 son los principales factores que explican el fenómeno, según los analistas.
El nivel de desocupación, que fue del 14,5 por ciento en diciembre, caerá a entre 13,4 y 13,2 por ciento en la medición del primer trimestre, según adelantó en abril el presidente Néstor Kirchner.
La caída se explica por la fuerte expansión de la economía, que creció a un ritmo del 10 por ciento en los primeros tres meses del año.
El dato oculto de las cifras oficiales es que si se considerara desocupados a los beneficiarios de subsidios estatales, que cobran 150 pesos (equivalentes a unos 50 dólares) mensuales a cambio de pocas horas semanales de trabajo, el nivel de desempleo de 14,5 por ciento de diciembre se eleva al 19,7 por ciento.
Quienes cobran esos subsidios son el claro ejemplo del fenómeno. Según las cifras oficiales son ocupados, pero lo que cobran no llega a cubrir ni un cuarto de lo que cuesta la canasta básica de una familia tipo.
"Tener trabajo no implica necesariamente dejar de ser pobre en Argentina", dijo a Reuters el analista Ernesto Kritz.
Los argentinos empleados no viven una situación mucho mejor: el salario promedio de todo el país es de 534 pesos, según un informe del diputado nacional y economista Claudio Lozano, mientras que una familia compuesta por una pareja con dos hijos necesita 735 pesos para escapar de la pobreza.
Los analistas coinciden en que la devaluación del peso aplicada por el presidente peronista Eduardo Duhalde en enero de 2002, que disparó una inflación del 50 por ciento desde entonces con sueldos en caída, también sacudió la estructura social del país.
Los precios de la canasta de bienes básicos subieron en ese período un 75 por ciento.
Desde diciembre de 2001 al mismo mes de 2003, el poder adquisitivo de los salarios cayó un 17,5 por ciento pese a que creció nominalmente, según el estudio de Lozano.
Más salarios
Para paliar la caída del poder de compra de los salarios y que el mercado interno no se derrumbe, Kirchner y su predecesor Eduardo Duhalde -presidente hasta mayo de 2003- dispusieron aumentos de 250 pesos para los empleados privados y, hace un mes, de 150 pesos para los estatales.
Pero algunos expertos consideran que esas medidas no son suficientes para aliviar la difícil situación laboral.
"El bajo impacto de la reactivación económica sobre el salario es consecuencia de que la reactivación se basa en una mayor sobreexplotación de la fuerza laboral", explica el estudio de Lozano.
El 46 por ciento de los trabajadores argentinos, según el informe, trabaja jornadas muy prolongadas y el promedio de sus jornadas laborales es de 11 horas.
Pero la mayor crítica a las políticas del gobierno es que solamente apuntan a los empleados registrados, mientras que cerca del 45 por ciento de los trabajadores argentinos no está inscripto, lo que implica que no tiene cobertura médica, aportes jubilatorios ni derecho a indemnización por despido.
"En las familias pobres que tienen trabajo hay una proporción muy alta de empleo informal, muy inestable, y en cambio en los hogares no pobres hay una proporción mucho más elevada de empleos formales estables", aseguró Kritz.
Los trabajadores privados no registrados -que cobran los sueldos más bajos del país- sufrieron desde diciembre de 2001 una caída del 28 por ciento de su sueldo, mientras que los registrados sólo perdieron el 7 por ciento de su poder adquisitivo, dice el informe de Lozano.
Pasado y futuro
Muchos economistas culpan a las políticas liberales del gobierno de Carlos Menem (1989-1999) de la precarización laboral.
"El Estado tuvo una participación muy importante (en el problema laboral) con la venta de todas sus inversiones productivas y con la disminución ostensible de las políticas de bienestar social", afirmó Julio César Testa, profesor consulto de la Universidad de Buenos Aires.
"Todo eso creó una situación de baja general de salarios, que se asienta en la creciente tasa de desempleo", acotó.
El desempleo se redujo en 6,3 puntos el año pasado, pero para algunos analistas la resolución del problema laboral demandará mucho tiempo.
"Este problema no se puede solucionar en el corto plazo, pero para resolverlo habría que ensayar mejoras de productividad en las empresas mas pequeñas, que tienen una gran debilidad económica", concluyó Kritz. |
 |
| ABC Mercado de Cambios S.C. le acerca las noticias y novedades de mayor trascendencia relacionadas
con el comercio y operaciones cambiarias a través de una fuente
segura y confiable. |
|
Nota:
Haga click sobre la noticia o novedad que desea ver |
|
1 | 2 | 3 | 4 | 5 | 6 | 7 | 8 | 9 | 10 |
|
|
|
|