La actividad industrial mostró una expansión del 10,9% en octubre último en relación con el mismo mes del año pasado, empujada por el buen desempeño de los sectores alimentario, automotor y metalmecánico.
Según un informe publicado ayer por el Centro de Estudios de la Unión Industrial Argentina (UIA), en el acumulado de los primeros diez meses del año se observó un crecimiento interanual de 12,1%. Y en
la variación mensual desestacionalizada de octubre evidenció un avance del 0,5% en relación con septiembre pasado, levemente inferior al promedio mensual de 1,1% del tercer trimestre.
Este resultado ubica a la actividad industrial del período enero-octubre de 2010 en un nivel ligeramente superior al del mismo lapso de 2008 ( 2,2 por ciento).
"Habiendo transcurrido un lapso de dos años del impacto de la crisis internacional, quedó finalmente saldada la brecha con respecto a los meses de mayor producción de ese año", afirmó el documento de la UIA.
No obstante, aclaró que esas cifras correspondían al nivel de actividad promedio que surge de ponderar la evolución de cada sector con su participación en la industria. "Al interior de dicho promedio siguen observándose evoluciones dispares, entre las cuales pueden encontrarse algunos subsectores que continúan rezagados, compensados por otros que lograron superar sus máximos", advirtió.
Según el informe de la UIA, la expansión estuvo explicada por el fuerte dinamismo del sector alimentos y bebidas, de la industria automotriz, y el crecimiento de la metalmecánica, todos ellos con variaciones cercanas al 18 por ciento.
El dinamismo de la industria alimentaria, que verificó la cuarta variación interanual positiva tras un año de contracción, se origina en la marcada recuperación en el sector de molienda, que compensó la retracción que experimenta la producción de carnes rojas.
Suben las importacionesDel análisis del comercio exterior surge que las exportaciones continúan aumentando a un menor ritmo que las importaciones. Mientras que las primeras se expandieron a una tasa del 22%, las compras al exterior subieron un 35 por ciento.
"La evolución de las importaciones resulta una de las variables clave a monitorear, ya que, por un lado, su avance implica que una porción creciente de la demanda no se traslade a producción nacional, condicionando la dinámica del empleo y la inversión", advirtió el documento.

