Finalmente el parlamento uruguayo flexibilizó ayer el secreto bancario, medida que empezará a regir desde el 1 de enero del 2011. El dato para los ahorristas argentinos es que el nuevo esquema no cambia (todavía) la relación entre el país charrúa y los inversores locales. Sucede que como Uruguay no tiene firmado un convenio con la Argentina, no se levantará el secreto bancario para estos últimos. Incluso con la reciente modificación, el 23% de los depósitos en moneda extranjera en ése país que presuntamente son de argentinos, queda a “resguardo”. Las colocaciones de no residentes en Uruguay crecieron en octubre (última información disponible) al mayor ritmo mensual registrado desde junio de 2009 (u$s 56 millones).
Según los cambios aprobados, el secreto bancario podrá levantarse si hay un pedido de la administración tributaria a la justicia civil cuando se sospeche de evasión (actualmente puede ser levantado por una orden de la justicia luego de una denuncia penal). Las modificaciones alcanzarán a las cuentas que no residentes tienen en Uruguay a pedido del país de origen del depositante, siempre que haya entre ambas naciones un acuerdo de intercambio de información o para evitar la doble imposición.
Uruguay tiene convenios –vigentes o en trámite– con México, España, Francia, Portugal, Alemania, Suiza, Lichtenstein, Bélgica, Corea, Finlandia, Malta e India. Curiosamente no es el caso con uno de sus inversores más importantes. Se sabe que hay presiones por parte de la Argentina para que se firme el convenio, algo que dudosamente suceda.
La iniciativa fue aprobada con votos de la izquierda oficialista y un sector de la oposición. Era un cambio resistido por parte de la plaza financiera y se enmarca en el esfuerzo de las autoridades por sacar al país de una “lista gris” de naciones consideradas poco transparentes. “Yo no quiero que Uruguay contribuya a encubrir a evasores fiscales y no quiero que contribuya a ser una vía de transito de lavado de capitales”, dijo el vicepresidente, Danilo Astori, ante empresarios.
“Las decisiones que ha tomado Uruguay en esta materia son absolutamente fundamentales para seguir en el camino de la atracción de inversiones”, agregó Astori.
El año pasado, Uruguay fue incluido en una lista de paraísos fiscales por la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE) y la nación se comprometió a colaborar para salir de esa “lista gris”. “Lo estamos haciendo para que deje de ser el escudo de la mala praxis financiera del Uruguay. No tenemos un sistema financiero cristalino”, afirmó durante el debate el diputado oficialista Gonzalo Mujica.
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