Por XIMENA CASAS - Luego de casi cuatro meses donde los precios de los combustibles en los surtidores permanecieron congelados, ayer se produjo un aumento en los precios de las naftas y el gasoil en la red de estaciones de servicio de la compañía YPF. Los aumentos –que se dieron en surtidores de todo el país– fueron de entre el 3 y el 5 por ciento. En el caso de las estaciones de Capital Federal, los nuevos valores por litro son de $ 4,769 para la nafta premium, $ 3,926 para la súper, $ 4,319 para el euro diesel y $ 3,339 para el gasoil. Con precios más bajos que el de sus competidores, YPF cuenta con cerca del 55% del mercado de las naftas en la Argentina.
Consultadas por El Cronista, las petroleras prefirieron no realizar comentarios sobre el tema, pero fuentes del sector aseguraron que el resto de las compañías –las principales son Shell, Esso y Petrobras– podrían registrar un incremento similar en los próximos días.
A nivel normativo, a mediados de agosto de este año, una resolución de la Secretaría de Comercio Interior, comandada por Guillermo Moreno, obligó a las petroleras a retrotraer los precios de sus combustibles al 31 de julio. Desde entonces, los precios de las naftas y gasoil no habían registrado ningún incremento. Hasta ayer. Como la decisión de YPF se produjo sin que haya habido alguna comunicación oficial sobre modificaciones a la resolución 295, algunas fuentes especulaban con la idea de que el Gobierno haya dado un “visto bueno” a los aumentos frente a la posibilidad de que la compañía tenga que importar combustible como consecuencia del conflicto petrolero que tiene parada la producción en el sur del país.
En la Secretaría de Comercio Interior no respondieron las consultas de este diario. Esta semana, algunas compañías dejaron trascender que venían manteniendo reuniones periódicas con Guillermo Moreno para negociar una salida al congelamiento y se mostraban bastante optimistas con respecto a una caída de la resolución 295 antes de fin de año. Con todo, la única compañía que había apelado por vía judicial fue Shell, que perdió en primera instancia y presentó una nueva apelación, que aún no fue resuelta.
“Ha habido un incremento de precios en los productos de YPF y evidentemente se ha producido una flexibilización de la resolución 295. Aunque no sabemos la causa. Nosotros ya estábamos preocupados porque el congelamiento de precios se extendía demasiado en el tiempo”, explicó Raúl Castellano, directivo de la Confederación de Entidades del Comercio de Hidrocarburos (Cecha). “Llegamos a una situación en la cual terminamos el año con un incremento de 35% en los costos laborales de las estaciones de servicio, que representan entre 60 y 70% de los gastos. Teníamos un desfasaje fuerte. No podemos manejarnos al margen de la realidad si el producto que vendemos no acompaña la inflación”, agregó.
En los primeros siete meses del año, hasta la resolución de Comercio Interior que frenó los aumentos, los combustibles se incrementaron en la Capital Federal un 20% en promedio. Aunque en algunos casos, hubo subas de hasta un 29%. En la mayoría de los casos, las petroleras realizaban microaumentos de pocos centavos pero frecuentes.
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