Por Silvia Stang - El nivel de empleo en la Argentina seguiría su proceso de crecimiento en 2011: la cantidad de ocupados aumentaría, aunque -en forma similar a lo ocurrido este año- el avance sería a ritmo lento, algo que en cierta medida podría responder a que la incertidumbre en el plano político demoraría decisiones de inversión. Ese es, al menos, el pronóstico que traza la mayoría de los economistas consultados por La Nacion respecto de las expectativas para el año próximo. Además, no habría una mejora significativa de los índices de informalidad y de desempleo, que según el dato oficial se ubica en el 7,5% de la población activa, aunque algunos economistas lo ubican en alrededor del 10 por ciento.
"Estimamos una tasa de crecimiento del empleo del 1,5%", estimó Fausto Spotorno, economista del estudio Orlando Ferreres, donde proyectan una suba del producto bruto más moderada que la estimada por otras consultoras. Spotorno calculó que en 2011 se crecerá alrededor de un 3%, porque la actividad económica estaría impactada por factores como la falta de energía y el hecho de que el escenario externo favorable ya hizo su mayor aporte este año.
Ese nivel de creación de puestos dejaría entre 220.000 y 230.000 nuevas fuentes laborales, que podrían ser absorbidas por quienes se sumen al mercado laboral.
Más optimista, el economista Benjamín Hopenhayn dijo que en los próximos años la Argentina tendría un crecimiento promedio del 7%, de acuerdo con los resultados preliminares de simulaciones del modelo de consistencia del Plan Fénix. Hopenhayn, que está a cargo de esos estudios, explicó que si se cumple ese ritmo de mejora de la actividad, en 2016 "habría un desempleo friccional del 5%", lo que marcaría una situación de pleno empleo (según explicó, esa tasa sólo representaría a quienes estén temporalmente cambiando de puesto). Así, en 2011 seguiría la tendencia a un alivio de la desocupación, al tiempo que los desafíos serían lograr una mayor formalización y reducir el subempleo.
Según Ernesto Kritz, director de SEL Consultores, el empleo que se generará sería mayoritariamente formal. Sin embargo, como no sería importante la cantidad de nuevos puestos, se entiende entonces que no se produciría una caída significativa del índice de trabajo sin registrar. La estimación de Kritz es que el empleo crecerá a una tasa inferior al 2%, con una elasticidad -relación entre la suba del PBI y la de la ocupación- de 0,25. Así, si por ejemplo la actividad crece un 6%, el empleo avanzaría un 1,5 por ciento.
Oferta de baja calidadSegún datos oficiales, hoy la informalidad es de poco más de un tercio entre los asalariados, pero sube prácticamente la mitad cuando se considera a todos los ocupados, incluyendo a los cuentapropistas.
"La elasticidad del empleo privado al PBI viene cayendo fuertemente desde el período de 2004 a 2008 hasta ahora", sostuvo Juan Luis Bour, economista jefe de la Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas (FIEL). Según agregó, eso muestra la debilidad del ritmo de creación de puestos en las empresas, porque se necesitaría un mayor dinamismo para cubrir los mayores requerimientos de empleos que surgen tanto por el crecimiento poblacional como por la mayor cantidad de personas activas.
"Si hay baja calidad de la oferta laboral (los resultados de las evaluaciones de educación son contundentes) y si los costos laborales crecen mucho más que los de los países competidores, va a haber problemas para generar empleo", afirmó Bour, para concluir que "estamos en una economía que parece que va a tener por muchos años bastante desempleo, con tasas por arriba del 7 u 8 por ciento".
Un fenómeno que se está dando en los últimos años, según recordó, es el crecimiento del empleo público a mayores tasas que el privado. "El empleo público no puede seguir creciendo al ritmo actual porque eso deteriora la productividad agregada, y además hay que financiarlo", sentenció Bour.
Según evaluó Spotorno, el hecho de que 2011 sea un año electoral, provocará que no se frene el dinamismo del empleo estatal.
En igual sentido, Nicolás Bridger, de Prefinex, agregó que la obra pública puede ser el año próximo un dinamizador del empleo. Pero más allá de ese hecho que está atado a que se transitará un período preelectoral, advirtió que "en la medida en que haya incertidumbre respecto del nuevo Gobierno, no se tomarán grandes decisiones de inversión".
En Prefinex estiman una elasticidad del empleo respecto al producto inferior al 0,5, y pronostican que la actividad económica avanzará por arriba del 5%, a la vez que habría una inflación elevada (del 28%) y un tipo de cambio estable. Según Bridger, el mercado laboral será dinámico para el segmento de mayor capacitación.

