El Ministerio de Economía logró mostrar, para el mes de noviembre, un superávit financiero de las cuentas fiscales. Sin embargo, lo consiguió contabilizando ingresos de fuentes no permanentes, como las ganancias del Banco Central y las del fondo de garantía del sistema jubilatorio que gestiona la Anses.
Según comunicó anoche la cartera que conduce Amado Boudou, en noviembre el superávit primario resultó de $ 3307,3 millones (un 18% más que en igual mes de 2009) y el resultado financiero (que al saldo entre ingresos y gastos del Estado suma las erogaciones por intereses de deuda) fue de $ 2116,6 millones, un 9% inferior al logrado un año atrás.
Sin embargo, el superávit financiero no sería tal si se descontaran los ingresos no provenientes de impuestos ni aportes y contribuciones, sino de las ganancias obtenidas por organismos como los mencionados. Por ese concepto se contabilizó en el mes un ingreso de $ 6408,9 millones, de los cuales $ 3110,5 millones corresponden al fondo del sistema previsional.
Según se desprende de los datos de Economía, el gasto público tuvo un incremento interanual del 48,3%, en tanto que los ingresos crecieron un 45,4 por ciento.
Resultado acumuladoEn el acumulado de los primeros once meses del año, el gasto primario del Estado subió un 34,4%, y los ingresos totales, un 39,3 por ciento. El superávit primario resultó de $ 27.284,9 millones, y el financiero fue de $ 7936,7 millones.
Según el comunicado emitido por la cartera de Economía, entre los gastos que más aumentaron en noviembre están los de las prestaciones a la seguridad social "debido tanto a la suba de los haberes como de los casos atendidos"; las transferencias al sector privado, "por el impacto de la asignación universal por hijo", que en noviembre de 2009 aún no existía, y por las compensaciones (subsidios) a usuarios de transporte y del suministro de energía eléctrica. En noviembre, los pagos de seguridad social representaron $ 9863,4 millones, en tanto que las transferencias al sector privado sumaron $ 6678,9 millones.

