Los mercados se adelantaron a los festejos por fin de año y están terminando a todo ritmo. El S&P500, el índice accionario de Estados Unidos más representativo, subió ayer 0,60% hasta los 1.254,6 puntos, superando los niveles previos a la quiebra de Lehman Brothers. La última vez que la bolsa de EE.UU. había estado por esos niveles fue el 12 de septiembre del 2008, tres días antes de que sucumbiera la entidad financiera. La recuperación de la economía global, encabezada por EE.UU., permitió que el índice trepara 85% desde su mínimo de 676,53 puntos el 9 de marzo del 2009. Esto, además, hizo que el valor de mercado de las acciones que cotizan allí se incrementara u$s 7 billones.
Parte del argumento que encuentran los analistas es que el plan de estímulos de la Reserva Federal –en términos de inyectar dinero en la economía– ayudó al índice bursátil ya que el 70% de las compañías que forman el S&P500 presentaron utilidades crecientes. “Lehman Brothers fue realmente el inicio de la sensación de miedo, y todavía no nos hemos recuperado del todo. Pero estamos en el proceso de curación”, dijo a Bloomberg, Jeffrey Coons, presidente de Manning & Napier Advisors. “El agresivo movimiento de la Fed después del caos por Lehman fue muy importante para estabilizar los precios de las acciones”, agregó.
Por otra parte, la contracara de los festejos en Wall Street fue la evolución del euro. La moneda común europea cayó a su peor nivel desde el 30 de noviembre, luego de que Moody’s revisara a la baja la nota de Portugal y que Fitch advirtiera sobre la nota de Grecia. Así, la relación euro por dólar cerró en 1,3102, marcando un retroceso del 0,22%. “La incapacidad del euro para mantener un repunte es una clara señal de que la trayectoria ahora es a la baja. Si no fuera por el bajo volumen, probablemente estaríamos probando con más fuerza el nivel de u$s 1,30”, dijo a Reuters, Brian Dolan, estratega de Forex.com. “Aún somos pesimistas frente al euro. Existe la posibilidad de que caiga hasta el nivel de u$s 1,30, pero probablemente no caiga más de ahí”, agregó John Doyle, estratega cambiario de Tempus Consulting.
En la plaza local, después de la súper ganancias obtenidas este año, los inversores están con más ánimos de tomar ganancias que de seguir apostando por los activos. Después del récord del día anterior, el Merval cerró en baja principalmente arrastrada por el sector energético y bancario. Así perdió 0,64% hasta los 3.442,95 puntos. El volumen volvió a ajustarse: se negociaron $ 84 millones en acciones. Pampa Energía encabezó la lista de contusos con una marcada baja del 3%, seguida por Grupo Galicia (-2,07%), Telecom (-1,99%) y Transener (-1,35%).
Por su parte, los bonos argentinos habían arrancado con tono firme y alzas cercanas al 1,5%. Si bien el volumen operado es reducido, el buen desempeño de los mercados internacionales alentó a la toma de posiciones. De todos modos, las noticias del entorno local impiden a los inversores abandonar la cautela, y los títulos terminaron con alzas más reducidas. |