La transición política y la falta de liderazgo en el partido oficialista podría convertir al 2011 en un año de “alto voltaje” para los activos argentinos, pese a las buenas perspectivas que aún se mantienen para estos instrumentos. Así lo advirtió ayer un informe difundido por Bank of América Merrill Lynch entre sus clientes. El documento recomendó aprovechar los “buenos rendimientos de los títulos públicos argentinos”, pero aseguró que el mayor de los riesgos que deberán enfrentar estos instrumentos será la transición política que atravesará el país el año próximo.
“Las transiciones de liderazgo en el partido peronista han tenido en el pasado implicaciones económicas negativas”, consignó el documento. “La dirección del partido peronista es nula después de la muerte de Néstor Kirchner, y debe encontrar un reemplazo”, agregó.
El banco estadounidense consideró que “las perspectivas electorales tendrá un peso en la economía”. Y harán, tal como se vio en el pasado, que empeore la situación fiscal en 2011: “El gobierno estará sujeto a las presiones de aumento del gasto. Esto probablemente conducirá a un déficit presupuestario nominal de 1,5% del PBI, en contraste con el ligero superávit que se vio este año”, aseguró.
Los especialistas dijeron ser “optimistas” sobre los activos argentinos, de acuerdo con la alta liquidez que continúan concentrando los mercados emergentes por la búsqueda de rentabilidad. “Argentina es el país con mejores resultados de los últimos meses, y esa tendencia esperamos que continúe. Esto se ve apoyado por un potencial cambio positivo en algunas de las políticas del Gobierno, tales como la inflación reportada”, dijeron.
El banco sugirió posicionarse en títulos ajustados por la tasa Badlar, dado que prevé un tipo de cambio relativamente estable a lo largo del año próximo. El movimiento de apenas 1% que se espera para el dólar a nivel local durante el primer trimestre del año, convierte al Bocan 15 (AS15) en un instrumento especialmente atractivo. El Bocan paga un cupón de 300 puntos básicos sobre la Badlar privada (la tasa de interés de los depósitos bancarios mayores al millón de pesos), que las consultoras ven hasta en un 16% anual a fin del 2011.
“El Bocan no está vinculado a la inflación y no tiene los riesgos de la información errónea del INDEC. Los títulos de duración similar, atados a la inflación están rindiendo un 6% más el CER (coeficiente de estabilización de referencia, que sigue al IPC). A pesar de que los debates sobre el cambio del IPC son positivos para los bonos atados al CER, la nueva metodología tardará mucho tiempo en ponerse en práctica. Por lo tanto, preferimos los bonos vinculados a Badlar en el corto plazo”, aseguraron.
Además, estimaron que el gobierno tratará de mantener el tipo de cambio tan estable como sea posible antes de las elecciones en un esfuerzo por evitar que la inflación se salga de control. “Sin embargo, con un debilitamiento nominal del 7,8% en la paridad, y una inflación de al menos 25%, la demanda de dólares probablemente se acelerará en el segundo semestre en la medida en que se vaya percibiendo una necesaria depreciación del peso”, dijeron. |