El saldo de la cuenta corriente este año sería nulo, estimó la consultora Ecolatina, y advirtió que por primera vez en una década no habría una entrada significativa de dólares comerciales, debido a que las importaciones continuarían creciendo a mayor ritmo, como ocurrió en 2010. El informe destacó que tras alcanzar un elevado valor en 2009 cuando la Argentina implementó barreras comerciales, en medio de la crisis, la cuenta corriente se deterioró fuerte en los primeros nueve meses de 2010. El informe proyectó que la cuenta corriente cerraría 2010 con un superávit de $ 3.800 millones, lo que significa una caída de 55% respecto de 2009, y representa el 1% del PBI. El año anterior había alcanzado 2,8% interanual. Según subrayó, en términos de PBI es el menor registro desde la salida de la convertibilidad. La mayor parte del deterioro se explica por la reducción del saldo comercial, dado que la dinámica de las importaciones supera ampliamente al crecimiento de las exportaciones, explicó Ecolatina. El documento señaló que el saldo de bienes es el único componente superavitario de la cuenta corriente, y sostuvo que éste está fuertemente apuntalado por los elevados términos de intercambio. De hecho, si los precios se retrotrajeran a la década del 90, la cuenta corriente registraría un déficit de 2,8% del producto, calculó. Así, remarcó que el superávit de la cuenta corriente depende cada vez más de factores exógenos (clima, precios internacionales, etc.) y en menor medida de decisiones locales. Para el 2011, la consultora proyectó una reducción del saldo bienes de u$s 2.000 millones de dólares debido a la pérdida de competitividad, la sequía y las mayores importaciones de combustibles. Pero si hay tensiones, el gobierno puede trabar importaciones, especuló Ecolatina. De esta manera, consideró, 2011 será efectivamente un año bisagra para la economía argentina pues todos los pilares del modelo productivo habrán desaparecido (tipo de cambio competitivo y superávit gemelos). |