Por LEANDRO GABIN - El escándalo desatado por WikiLeaks se cobró la primera víctima en la Argentina. El Banco Central decidió desplazar a Juan Carlos Barboza, hasta la semana pasada el Gerente Principal de Administración de Reservas, por haber aparecido como uno de los mejores informantes de la embajada de EE.UU. en Buenos Aires. El funcionario, que llegó al BCRA a mediados de 2008 después de haber hecho carrera en el Ministerio de Economía, está sumariado por el Central. El trámite está en proceso, razón por la cual fue adscripto a la Subgerencia General de Investigaciones Económicas, a cargo de Jorge Carrera hasta que se determine su suerte en la entidad monetaria. Es un gerente de un área sensible y no puede tener relación directa con una embajada en los términos que la propia embajada lo califica. Todo tiene que tramitarse vía las autoridades del banco, léase su presidenta, no las líneas intermedias, dicen fuentes cercanas. Su cargo es ahora ocupado por Mario Torriani, un funcionario de carrera en el Central que ya estaba en el área del ahora desplazado funcionario. Barboza había aparecido junto a Javier Alvaredo (hasta fin del año pasado asesor del superintendente de Entidades Financieras y Cambiarias , Carlos Sánchez), comentando positivamente las perspectivas económicas de la Argentina. Ambos economistas le habrían dicho a la embajada de EE.UU. en 2009, que con cierta seguridad el Gobierno de Argentina es capaz de cumplir con sus obligaciones de deuda. En el frente de los pagos de la deuda externa, ambos dijeron de forma independiente que el Gobierno tendrá fondos suficientes para cumplir con los pagos en 2009 y 2010. Ellos argumentaron que el 2010 será más fácil que el 2009 porque no habrá un pago por el cupón atado al desarrollo del PBI. El mercado, medido por el riesgo crediticio y los bonos, no parece muy asustado, señalaba el cable de EE.UU.. Pero el detonante fue el calificativo de dos de nuestros mejores informantes. La renuncia de Alvaredo como asesor coincidió con la publicación de WikiLeaks, si bien no tiene relación con el escándalo ya que buscaba irse hace un tiempo. Ese argumento es una estupidez. Porque su trabajo era también juntarse con bancos de inversión y personas de las finanzas. El tenía que pensar nuevas estrategias para invertir las reservas, comentaron allegados al desplazado funcionario. De todas formas, algunas voces en el Central dicen que el desplazamiento tiene que ver también con ciertos pases de factura. Se cuenta que el ex gerente de reservas tenía una buena relación con dos hombres distanciados a Marcó del Pont: Sergio Chodos, vicesuperintendente de Entidades Financieras y Cambiarias; y Juan Basco, subgerente General de Operaciones. La dinámica laboral de Barboza con Basco era fluida ya que el primero tenía una dependencia jerárquica con el segundo. De hecho, en junio Marcó del Pont planteó al directorio (sin negociación previa con los otros funcionarios) el desplazamiento de Basco, algo que no tuvo quórum. De ahí que se especula con la idea de quitarle a Basco alguien afín. |