Una liquidación de bonos soberanos de países de la periferia de la zona euro antes de una ola de emisiones la próxima semana, un dato menor a lo esperado de ventas minoristas en Alemania y una propuesta de la UE que obligaría a aquellos que presten a los bancos a cargar con grandes pérdidas en caso de que colapsen, ayudaron al retroceso del euro.
Frente a una cesta de seis monedas referenciales, el dólar avanzaba a 81,076, su mayor nivel desde comienzos de diciembre. Esta semana, el indicador ha subido más del 2 por ciento, beneficiado por una serie de positivos datos en Estados Unidos, entre ellos un informe que mostró una creación récord de puestos de trabajo en el sector privado durante diciembre.
Esto llevó a los analistas a revisar al alza sus estimaciones para las nóminas no agrícolas a un incremento de 175.000 puestos de trabajo, desde los 140.000 previstos previamente en un sondeo de Reuters. Algunos en el mercado son mucho más ambiciosos y creen que la economía habría creado más de 450.000 empleos.
"Se ha dado mucho valor a los datos de empleo en Estados Unidos e incluso si recibimos una cifra decente, hay un riesgo real de que podamos ver un repunte en la paridad euro/dólar", dijo Neil Mellor, estratega cambiario de Bank of New York Mellon.
Los operadores también tendrán en la mira la declaración del presidente de la Fed, Ben Bernanke, ante el Senado.
Enfrentado a una mayoría republicana, que no cree en los últimos intentos de la Fed por estimular la economía estadounidense, se espera que Bernanke ponga paños fríos al optimismo reciente sobre el repunte en los datos económicos.
Aunque el centro de atención sigue puesto en la economía estadounidense, los problemas de la zona euro siguen siendo un telón de fondo para el mercado, impactando negativamente en el euro.
El costo de asegurar la deuda soberana de la zona euro frente a una potencial cesación de pagos subía el viernes, acercándose a niveles récord en España, Portugal e Italia.
El euro cayó hasta los 1,2960 dólares en la plataforma electrónica EBS, tras hundirse más del 2 por ciento en las dos últimas sesiones. Posteriormente, cotizaba en 1,2991 dólares.
En tanto, el dólar avanzaba un 0,17 por ciento a 83,48 yenes, tras subir hasta los 83,57 yenes en EBS, su mayor nivel en dos semanas. Esto se debió en parte a la demanda de dólares de parte de fondos de cobertura, dijeron operadores.