El dólar marginal, o blue como se lo conoce en la jerga, se mantuvo en $ 4,14 a pesar de que se registre una clara tendencia declinante en el mercado formal. A fin de año había empezado a recalentarse esta plaza en la que operan los arbolitos de la city. Se decía que tenía que ver con los mayores ingresos de la gente, que los volcaba al dólar esquivando los controles de la AFIP. Pero ya iniciado el año, lejos de haber bajado, subió casi 3 centavos. Sucede que existe temor por parte de los ahorristas a quedar fichados cuando compran dólares oficiales. Más allá de que puedan explicar la procedencia del dinero, nadie quiere recibir una carta de la AFIP solicitando datos. Por eso, algunos pagan más caro para hacerse de los dólares. En la plaza formal, todo siguió calmo. El billete que operan banco y empresas (el mayorista) se mantuvo sin cambios a $ 3,972. El Banco Central tuvo un mínimo esfuerzo para equilibrar la oferta y demanda: compró sólo u$s 50 millones. Con eso le alcanzó para estabilizar la divisa y sumar billetes (las reservas están en u$s 52.202 millones). En las casas e cambio, la cotización minorista cerró en $ 4 por dólar. A pesar que la caída del tipo de cambio hasta niveles cercanos a los $ 3,97 por dólar la tendencia sigue siendo sumamente estable aunque ligeramente vendedora. Por ello la autoridad monetaria interviene casi sistemáticamente ronda tras ronda ampliando la demanda para calmar los oferentes, dice Puente. De cara al cierre de la semana, no pensamos en otro desarrollo de rueda que no sea similar al que estamos viendo y por lo tanto el camino a $ 3,97 parece allanado, acotó Carlos Risso, de Zonabancos. |