Por NATALIA DONATO - Luego de las reuniones que mantuvieron con funcionarios del Ministerio de Industria en las cuales se les pidió una reducción del cupo de importación o un plan para exportar, las automotrices nucleadas en la Cámara de Importadores y Distribuidores Oficiales de Automotores (CIDOA) están analizando diferentes alternativas que les permitan seguir ingresando vehículos desde el exterior. Una de las opciones que está siendo analizada por algunas empresas sería asociarse con autopartistas para comenzar a exportar piezas, uno de los sectores que históricamente tiene balanza comercial deficitaria, dijeron a El Cronista, fuentes del sector. Las ventas de este rubro alcanzaron el año pasado u$s 2.400 millones y, si bien representó un incremento respecto del año anterior, la cifra todavía está lejos de poder compensar las importaciones. El déficit del sector el año pasado rondó los u$s 6.500 millones. El Gobierno les pidió a las automotrices a las que no producen en el país que presenten un plan de exportación o que reduzcan 20% el cupo de vehículos importados. A partir de ese pedido, las firmas comenzaron a analizar alternativas. El plazo fijado por Industria fue seis meses, pero habría reuniones en el corto plazo, dijeron las fuentes. Algunas terminales llevarán planes de venta de piezas, en tanto otras preferirán reducir el nivel de importación y compensar la pérdida con una suba de precios.
Fuera del mercado Al respecto, desde la cartera que dirige Débora Giorgi aseguraron que el mercado automotriz es extremadamente competitivo y que en muchos casos depende de políticas globales de precios, por lo que la posibilidad de eventuales subas de los valores de los vehículos está limitada no sólo a la política de cada empresa, del posicionamiento de sus productos y las marcas, sino también a la política de los distribuidores locales y las condiciones del mercado local, que hoy tiene una oferta amplia y variada de productos. Si alguna empresa optara por una suba de precios, podría hacer que algunos modelos queden por encima del rango de mercado argentino y, por lo tanto, podrían ser desplazados por otras empresas que están atendiendo mejor el mejoramiento de su balanza comercial, dijeron en Industria. El sector automotriz fue en 2010 uno de los más pujantes de la industria y su crecimiento explica gran parte del aumento de la actividad. La producción aumentó 41% el año pasado, al llegar a fabricar 724.023 vehículos. El nivel de patentamientos, en tanto, alcanzó los 655.000, de los cuales gran parte proviene de Brasil. El mercado de vehículos importados no tiene casi representación, ya que apenas alcanza las 40.000 unidades. Y con las limitaciones oficiales, las empresas no podrán incrementar volumen en 2011. Entre las firmas asociadas a CIDOA, es decir, que sólo importan autos, figuran Alfacar, BMW, Hyundai Motor, Indumotora, Kia y Volvo Trucks & Buses y Subaru. Otras firmas, como Mercedez Benz y Audi también ingresan vehículos del exterior, pero no estaría alcanzadas por la limitación porque la primera tiene producción local y la segunda es una marca de Volkswagen, que desarrolla autos en la Argentina. La industria automotriz no es la única que se verá afectada por el control de las importaciones. El Gobierno está manteniendo reuniones con varios sectores para fomentar la sustitución de la compra de productos del exterior. El gran temor es que se reduzca fuertemente el superávit comercial, que cerró en 2010 en u$s 12.000 millones. |