BASILEA, Suiza.- Los principales banqueros centrales del mundo advirtieron ayer, en un encuentro llevado a cabo en la sede del Banco de Pagos Internacionales en esta ciudad, sobre la amenaza de una mayor inflación en las economías emergentes de rápido crecimiento y manifestaron su compromiso de trabajar conjuntamente para mantener las presiones de precios bajo control.
Jean-Claude Trichet, presidente del Banco Central Europeo (BCE), dijo que las presiones inflacionarias eran más débiles en el mundo desarrollado, aunque la economía global había tenido un desempeño mejor de lo esperado, recuperándose a un ritmo más veloz de lo previsto.
"Las amenazas inflacionarias se presentan como un riesgo general en el mundo emergente, algo que no se ve en las economías avanzadas", afirmó el presidente del Banco Central Europeo. "Es impresionante la tendencia al crecimiento de los mercados emergentes, en particular donde han sido contenidas las presiones inflacionarias", agregó.
Por ello, Trichet resaltó que el firme anclaje de las expectativas de inflación es considerado importante, si bien las alzas en los precios de las materias primas tendrán que ser seguidas de cerca.
"Los flujos globales de capital deberán ser controlados, debido a que podrían causar inestabilidad en las economías de los países emergentes", dijo Trichet. Aun así, por el momento los bancos centrales no han conversado sobre medidas específicas para reforzar estos controles
El presidente del Banco Central de Chile, José de Gregorio, dijo que los precios de las materias primas estaban "muy altos" y que no se sabía hasta dónde podrían llegar. "Es muy difícil que los productores de materias primas vean estos precios como precios de largo plazo. Por lo tanto, debiera haber por el lado de la demanda y de la oferta algo de ajuste de los precios, para que vuelvan a niveles más normales", agregó.
La reactivación de las economías el año pasado tras la recesión global -especialmente en mercados emergentes como China e India- ha avivado las alzas de precios, pero una subida en los costos de los alimentos está generando también preocupaciones en naciones occidentales donde el crecimiento permanece débil
Los precios globales de una canasta de cereales, oleaginosas, leche, carne y azúcar tocaron el mes pasado el nivel más alto de que se tenga registro a partir de 1990, superando a 2008, cuando una crisis alimentaria generó protestas en varios países.
La oficina de las Naciones Unidas para la alimentación y la agricultura (FAO) advirtió que el costo de los granos podría trepar incluso más si las malas condiciones climáticas siguen afectando las cosechas.
La inflación anual en China alcanzó un máximo de 28 meses del 5,1 por ciento en noviembre, mientras que en la zona euro se aceleró a un 2,2 por ciento en diciembre, con lo que superó la meta del BCE por primera vez en dos años.
Los precios del petróleo también están nuevamente en alza, ahora están en su máximo desde que explotó la crisis financiera a fines de 2008.
No se habló en la reunión de ayer sobre Portugal. Algunas fuentes han indicado que algunos países de la Unión Europea están presionando a Portugal a aceptar una ayuda del fondo de rescate.
Agencias:Reuters y AP

