Por MARIANO GORODISCH - Son las nuevas estrellas del mundo corporativo. Los analistas financieros son cada vez más buscados y su labor más apreciada en el día a día de la empresa. Al punto de que hoy el gerente financiero (CFO) es muchas veces el candidato natural para reemplazar al CEO. Y si bien quedaron muy atrás los tiempos de la hiperinflación en los que los CFO también supieron ser una pieza clave de las compañías, hoy recobraron un protagonismo que los obliga también a ser buenos negociadores y a tener una visión amplia del negocio. Tradicionalmente, importaba más el know how técnico del analista del sector, pero hoy se les pide mucho más que eso: flexibilidad para adaptarse a los cambios que se están dando en la función financiera e innovación para aprovechar las nuevas oportunidades que los cambios traen aparejados. Además, es vital que sean capaces de entablar un buen nexo de comunicación con otras áreas de la compañía. Y básicamente que demuestren que no sólo saben lidiar con números. Por lo general son licenciados en Ciencias Económicas, aunque los ingenieros son en algunos casos requeridos. Y entre los profesionales senior es común contar con estudios de posgrado en Finanzas o en Administración. A medida que el rol gana importancia en la empresa, también se profundiza la tendencia a la profesionalización del área y la necesidad de actuar para agregar valor al negocio. En los últimos años ya no basta con saber las normas contables o tener conocimientos financieros, sino que es necesario entender el negocio de la empresa, en qué sector opera, cuál es su core business, saber cómo lograr dar el mejor servicio al negocio, ver cuáles son los riesgos que puede asumir y hasta qué nivel, además de entender cómo se integra el sector con el resto de las áreas de la compañía, advierte Claudio Fiorillo, socio de Consultoría y Líder de Strategy & Operations y Human Capital de Deloitte. Por esta razón, es indudable que las perspectivas de crecimiento de los ejecutivos financieros dentro de la organización se han ampliado y mucho. Ya no tienen techo y por eso es cada vez más común ver CFOs en la línea sucesoria de los CEOs. Para cumplir el papel de socio del negocio de manera más efectiva, los ejecutivos de las áreas de Finanzas tienen que involucrarse como estrategas, especialmente al dirigir iniciativas corporativas de crecimiento. El área de Finanzas debe poner a disposición del negocio información cada vez más útil y que genere acciones concretas a través de procesos convencionales, como los informes, los análisis de gestión, los presupuestos y los informes de planeación, afirma Fiorillo. De hecho, los profesionales del rubro están creciendo en las organizaciones debido a que las actividades propias de las compañías ven afectado su futuro por la mayor incidencia de variables financieras.
Adicionalmente, hoy en día existe una mayor conciencia respecto a la importancia de la evaluación económica de la operatoria de la empresa. Se ha profesionalizado el ámbito de toma de decisiones y existe un mayor control de las operaciones. Es, en última instancia, un avance de lo numérico sobre áreas antes delegadas a la discrecionalidad y, entonces, el profesional se convierte en el eje entre la dirección y las áreas operativas, revela Fernando Garabato, socio de Finanzas Corporativas de BDO. En la actualidad, los profesionales en Finanzas se han consolidado en áreas de presupuestación, seguimiento de flujo de caja, análisis de proyectos de inversión y relación con entes de crédito. Son justamente las áreas de presupuestación y control las que mayor dinamismo han mostrado en los últimos años. Mucho más que números Son varios los motivos por los cuales los ejecutivos de Finanzas han tomado un rol preponderante en la vida diaria de las compañías, pero la reciente crisis financiera desatada a nivel mundial hace pocos años ha sido en gran medida el detonante de este nuevo paradigma.Para obtener este perfil en el mercado, resulta conveniente dividir el análisis entre competencias generales y competencias técnicas, dado que según se trate de una u otra, los componentes requeridos en la actualidad pueden diferir. En lo que hace a las competencias técnicas, el perfil requerido es el tradicional, es decir, que los profesionales del área conozcan bien los asuntos de incumbencia del área de Finanzas. Pero es en las competencias generales donde se han dado cambios en el perfil que hoy se busca. Se trata de alguien que, siendo un profesional, conoce el movimiento del mercado del dinero, la bolsa, los intereses y las monedas internacionales. Son personas hábiles para negociar, inteligentes para moverse rápidamente y que tienen un visión amplia sobre los negocios. Gloria Cassano, titular de la consultora de recursos humanos que lleva su nombre, reconoce que, a veces, se torna difícil encontrar licenciados en administración o contadores negociadores, porque esa cualidad se ve más en perfiles comerciales que financieros. Por eso, quienes tienen la personalidad para moverse rápidamente en este tema son muy buscados y ganan buenos sueldos, explica la experta. Por ejemplo, un analista financiero no gana menos de $ 7.000, pero si es un especialista con cargo de responsable o jefe puede superar los $ 12.000, mientras un gerente financiero que maneja más dinero puede llegar a embolsar más de $ 25.000, aunque Cassano conoce casos de CFOs exitosos cuyos sueldos superan los $ 35.000 mensuales. Más allá de los roles tradicionales que el área de Finanzas ha tenido desde siempre, como de Administración y Control, en la actualidad tienen dos roles más muy importantes que son los de Estratega y Catalizador, pues se trata de personas que, con su presencia o intervención, deben ser capaces de hacer reaccionar un conjunto de factores. Estas cualidades los hacen tener un gran potencial a la hora de influir en las estrategias corporativas y conducir procesos de cambio. Por eso hoy son considerados como socios del negocio y no como un área más de soporte. |