La Argentina perdió tres puestos en el ranking de libertad económica que elabora la Fundación Heritage, de los Estados Unidos. Sobre un total de 179 países, la Argentina se ubicó en el puesto 138°, por debajo de competidores como Haití, Mauritania, Camerún o Guinea, y superó por muy poco a Laos y a Seychelles.
En la región, el país también ocupó los últimos puestos y sólo superó a Ecuador, Bolivia y Venezuela. Además, se ubicó muy lejos de los resultados alcanzados por Chile y Uruguay. La buena noticia para la Argentina es que la performance del país fue evaluada con un puntaje de 51,7 (el máximo es 100), lo que representa una leve suba frente a la misma medición de 2009. Es decir que en términos absolutos la Argentina registró algunos avances en materia de libertad económica, aunque en términos relativos tuvo un retroceso, ya que en promedio el resto de los países avanzaron más.
El indicador está elaborado sobre la base de 10 variables, como costos laborales, clima inversor, política monetaria, niveles de corrupción y la participación que tiene el Estado en la economía. En los puntos donde la Argentina está más floja es derechos de propiedad, donde suma 20 puntos y libertad financiera, con 30 puntos. El panorama tampoco es muy alentador en el combate a la corrupción, ítem en el cual el país obtuvo 29 puntos, lo que lo ubica entre las naciones más corruptas del planeta.
En materia de inversiones, la Argentina sumó 45 puntos, al igual que el año pasado, pero ha sido uno de los indicadores con mayor retroceso si tenemos en cuenta que en 2002 estaba en 70 puntos.
Por su parte, en el ámbito laboral también se registró un pequeño retroceso -se pasó de 49 a 47 puntos- debido a lo que la Fundación Heritage definió como un incremento en las rigideces laborales y en los costos de las indemnizaciones.
"El gran problema de la falta de libertad económica no es solamente que se pierden derechos de poder actuar libremente, sino que también afecta el desarrollo económico, alejando inversiones, reduciendo la creación de puestos de trabajo y afectando directamente el desarrollo del país", destacó Marcos Hilding Ohlsson, economista del Foro Republicano, ligado a Heritage.
"Si comparamos cuáles son los países más prósperos hay una clara correlación con los que tienen mayor libertad económica. Pero, además, si analizamos cuáles son los países que más reducen los indicadores de pobreza, son los que ganaron libertad económica", agregó.
En la Fundación Heritage destacaron que 2010 fue un buen año para el mundo en materia de libertad económica. "La libertad económica ha tenido una mejora en la mayoría de los países evaluados en el índice 2011. Esos aumentos son particularmente bien recibidos e importantes, dado que las mayores mejoras se han alcanzado en las economías en desarrollo y emergentes en las que la disminución de la pobreza es una prioridad principal", señaló el informe.
EmergentesDel total de los países evaluados, 117 economías cerraron el año con una mejora en sus puntajes, mientras que otras 58 tuvieron un retroceso y cuatro no presentaron cambios. Además, de los 117 países que tuvieron una mejor performance, 102 corresponden a las llamadas economías emergentes.
Todas las regiones, excepto Europa y América del Norte, registraron mayores niveles de libertad económica. La región de Africa subsahariana, liderada por Ruanda, Djibouti y Cabo Verde, alcanzó la mayor mejora en el puntaje, con países que aumentaron más de medio punto en promedio en el índice 2011.
Por su parte, América latina se ubicó segunda y en la Fundación Heritage explicaron el buen momento de la región a partir de los avances alcanzados por las economías de Colombia y Costa Rica.

