Brasil sigue dando batalla contra la apreciación del real. Tras haber decretado un auténtico impuestazo para ponerle freno al masivo ingreso de capitales, ahora el Banco Central -que ya interviene agresivamente en el mercado spot a diario estrena nueva herramienta en su pulseada contra la moneda, una de las más sobrevaluadas del mundo. Según informó ayer, la entidad planea comenzar a utilizar usar swaps cambiarios, una forma de derivado que al que no se ha recurrido en casi dos años, para tratar de contener las ganancias de la moneda del país. El Banco Central dijo ayer que sondeará la demanda del mercado por los llamados swaps cambiarios reversos, un paso preliminar para usar el instrumento. La entidad aseguró que realizará la operación hoy en informará luego los resultados. Esto podría tener un fuerte efecto, dijo Luciano Rostagno, estratega jefe de CM Capital Markets en Sao Paulo. La medida señala una cierta determinación por parte del Gobierno para impedir que el real se aprecie más, añadió. La divisa de Brasil se fortaleció un 4,6% el año pasado frente al dólar, después de apreciarse un 34% en el 2009. El real se valorizó ayer 0,48% en el mercado y terminó cotizando a 1,667/1,669 unidades por dólar. Los swaps cambiarios reversos deberían tener lugar mañana (por hoy), dijo Flavio Serrano, economista del Espirito Santo Investment Bank. En el muy corto plazo hay presión para que se fortalezca la moneda de Estados Unidos y debilite al real. Pero eso no cambia necesariamente la tendencia general, agregó. El gobierno brasileño ya ha intentado varios otros métodos para frenar el fortalecimiento del real, desde subastas diarias de compras de dólares en el mercado de cambios a la vista al anuncio la semana pasada de un aumento de los requerimientos de reservas sobre las posiciones en corto de los bancos en dólares. Incluso ha habilitado recientemente a su fondo de riqueza soberana a intervenir en el mercado cambiario. En la Argentina preocupa especialmente por estos días la política monetaria del Brasil y los próximos pasos que pueda tomar el banco central de ese país. La fuerte revalorización del real brasileño que superó el 100% durante la gestión de Lula supone un alivio para la Argentina, ya que amorigera la pérdida de poder adquisitivo de la moneda local y le permite al banco central argentino ganar tiempo de cara a lo que muchos consideran un fenómeno de atraso cambiario. En este sentido hay quienes estiman que si Brasil logra cambiar la tendencia de su moneda y el real comienza a devaluarse contra el dólar, el peso argentino deberá necesariamente desperezarse. |