Por Luis Beldi - Los datos de inflación del INDEC del viernes arruinaron lo que podía ser un buen día para los bonos. El mercado, que debería estar acostumbrado a este engaño mensual, reacciona siempre con un enojo que le dura pocos días. Es que siempre hay apostadores a que el organismo oficial a cargo de Ana María Edwin se acercará con sus mediciones a la realidad y no quieren estar afuera de ese momento.
La sensación es que los títulos de deuda y acciones están en condiciones para seguir mejorando, pero aparecen obstáculos imprevistos. El jueves fue el balance de Tenaris, que hizo bajar más del 5% al papel, y el viernes el número del IPC.
Europa y Estados Unidos no fueron el problema y China tampoco. Portugal, Grecia y España colocaron deuda a tasas inferiores a la que esperaban los analistas. Alemania está creciendo y el euro comenzó a revalorizarse. A su vez a Wall Street siguen ingresando buenos balances de las empresas y el crecimiento de la economía en 2011 apunta al 3%. Éstos son datos que mantienen a los inversores dentro de la zona de activos de riesgo y los alejan de los refugios clásicos, bonos del Tesoro de EE.UU. y el oro.
En estas circunstancias, los que se mantuvieron firmes y se muestran como un activo para acumular son los cupones PBI, que tienen garantizados pagos a fines de 2011 y de 2012, si la economía sigue creciendo a este ritmo. Los analistas estiman que el cupón en pesos en 2 años paga un 90% de lo que cotiza hoy. La versión en dólares, en ese plazo, pagará el 60% de su valor actual. Esto explica por qué el derivado emitido en dólares subió esta semana más que el nominado en moneda local.
Los papeles de mediano plazo en dólares están en el lote de los títulos que más buscan los inversores. El Boden 2015 tiene un retorno del 8% y el Bonar X del 9,15%. Son rentas atractivas porque el riesgo bajó desde que el Gobierno anunció que pagará la deuda utilizando u$s 7.500 millones de las reservas.
Respecto de los nominados en pesos, la apuesta es a los Bocan 14 y 15 que pagan la tasa Badlar más tres puntos. El mercado apuesta a la suba de esta tasa y lo demostró con su comportamiento en la licitación de Letras y Notas del Banco Central. La entidad ofreció $ 1.000 millones y las propuestas superaron $ 3.500 millones de los cuales el 88% fue para las Nobac que ajustan por la tasa Badlar. Las Lebac pagan una tasa fija.
Si bien la semana terminó con decepciones para los tenedores de bonos y acciones, la buena noticia la dio el mercado cambiario, donde el «blue», el dólar marginal que venía subiendo sin pausa, tuvo un fuerte retroceso de 3 centavos y medio y cerró a $ 4,10. En el mercado mayorista, el Banco Central tuvo que comprar u$s 55 millones para sostener al dólar y consiguió que cerrara a $ 3,9790. El euro volvió por sus fueros. Subió otros tres centavos y se vendió a $ 5,32. En 4 días, la moneda única subió un 2,70%. Para esta semana se espera que las acciones y los bonos puedan enhebrar más de dos ruedas consecutivas de alza. Hay papeles que están con precios atractivos y en el exterior el ambiente está mejor, salvo China que sigue restringiendo su política monetaria para frenar la inflación. Otro dato a tener en cuenta es el real que podría perder valor frente al dólar y afectar este veranito cambiario porque puede provocar una revalorización del peso que afecte a los exportadores. Un dólar quieto con una inflación del 25% y con la moneda de Brasil en retroceso, es un problema. |