La corriente alcista que domina en las últimas siete semanas consecutivas en Wall Street no se paró el viernes pasada ante una batería de datos macro, que en su mayoría ha resultado decepcionante para el mercado. El buen sabor dejado por las cuentas de JPMorgan permitió a los operadores apostar por las compras de valores bancarios. El impulso de los bancos puso al Dow Jones en el camino de los 11.800 puntos, aunque no llegó a conquistar tal cota. Pero esta semana será crucial para los mercados en Estados Unidos. La temporada de balances de las empresas en Wall Street, que ya arrancó la semana pasada, promete poner a prueba el apetito inversor, pendiente del calvario europeo. |