El ministro de Economía, Amado Boudou, buscaba anoche definir el desplazamiento del presidente de la Casa de Moneda, Ariel Rebello, un funcionario al que hace cargo de la escasez de billetes y al que pretende reemplazar por una funcionaria de su estrecha confianza: Katya Daura, actual gerenta de prestaciones de la Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses) y esposa del director general de administración de Economía, Manuel Somoza. La medida venía siendo reclamada al ministro desde hace meses por la presidenta del Banco Central (BCRA), Mercedes Marcó del Pont, quien se siente el "chivo expiatorio" de la crisis abierta en los últimos tiempos por la falta de efectivo, que tantas dificultades generó al público en los últimos dos meses. Ocurre que el BCRA tenía acordado un plan de abastecimiento con la Casa de Moneda que la entidad incumplió al no poder concretar sus planes para "adquirir una planta llave en mano", una operación ideada para quedarse con las instalaciones Ciccone Calcográfica, la empresa que luego entraría en concurso de proveedores y más tarde naufragó. Después el estado de obsolescencia tecnológica de esa entidad (su equipamiento de origen alemán data de los años 70) y las crecientes demandas del BCRA (obligado a emitir cada vez más ante los requerimientos que supone una economía en expansión y con elevada inflación) generaron la situación ya pública que tantos inconvenientes les causó en las últimas semanas a miles de ciudadanos. Para intentar paliar la situación el BCRA decidió de apuro importar billetes de $ 100 impresos en Brasil, pero el abastecimiento no llegó con la fluidez esperada y dejó como lastre el surgimiento de una serie diferente de billetes de $ 100 (la "S"), que generó no pocos inconvenientes en los comercios y una serie de entredichos entre el gobernador de Córdoba, Juan Schiaretti, y las autoridades del ente monetario.
Apuntado La ofensiva contra Rebello lleva varios días, pero se habría definido ayer, confiaron a La Nacion fuentes oficiales. Sin embargo, su plan es resistir en el cargo. De hecho, ayer mantuvo reuniones en su despacho y hasta comentó con sus allegados que de la conducción de ese organismo (a la que llegó por influencia del secretario de Hacienda Juan Carlos Pezoa) sólo se iría "si la Presidenta me lo pide", según pudo saber La Nacion de allegados al funcionario. Su desplazamiento no será el primero. La crisis de los billetes ya le había costado el cargo a Edgardo Fabián Arregui, quien se desempeñaba como gerente de Medios de Pago del BCRA y fue removido de su cargo la semana pasada. Arregui tenía en su órbita el control de la circulación de billetes en la economía y el área a su cargo quedó bajo reestructuración desde entonces sin que se conozca aún su nuevo responsable. Los problemas en el abastecimiento de billetes amenazan con repetirse en los momentos de mayor demanda de efectivo (marzo y mitad de año), a pesar de que el BCRA decidió elevar en 60% la cantidad de billetes importados de Brasil, al pasar de los $ 10.000 millones originalmente planificados a los $ 16.000 millones. |