El índice Merval, principal referencia de precios de la Bolsa porteña, trepó otro 0,63% ayer para alcanzar un nuevo récord histórico (3636,9 puntos) sostenido por la fortaleza que exhiben las acciones del sector bancario y por otro día excepcional para la productora de alimentos Molinos.
De esta manera, fue a contramano del mal clima que se instaló en Wall Street, una plaza condicionada por el decepcionante balance de Goldman Sachs (se sumó al del Citi) y un flojo reporte sobre el nivel de actividad en la industria de la construcción. Según los operadores, la demanda de papeles bancarios se fortaleció por los avances en la negociación que el Gobierno sostiene con el Club de París para regularizar la última deuda importante que mantiene en condición irregular. Se supone que serían un buen vehículo para capturar el impulso extra que este arreglo podría darles a los bonos argentinos, dado que los bancos son los tenedores institucionales más importantes de ese tipo de papeles. Lo concreto fue que tanto los papeles del Banco Macro ( 5,5%) como los del Francés ( 3,8%) y el Grupo Galicia ( 2,8%) lograron fuertes revalorizaciones que impulsaron el Merval, índice que pasó a tener desde este año a ese sector como su principal sostén. Claro que también le sumó la suba del 7,2% de Molinos, papel que ya subió 44% en las apenas 13 ruedas de negocios de lo que va del año. 44,4% Es lo que subió la acción de Molinos en las 13 ruedas de negocios del año, lo que da un promedio de suba de 3,4 por ciento por día.
Javier Blanco |