| | Por: Luis Beldi - El dólar marginal no para de subir y las reservas del Banco Central están en un nuevo récord de u$s 52.497 millones. Son dos caras de una economía contradictoria. Mientras en la plaza mayorista hay sobreoferta de dólares, en el mercado marginal hay más demanda que la deseada.
A comprar el «blue» van los que no quieren tener problemas con la AFIP, aunque sus cuentas estén en orden, y los que no quieren pasar por el escritorio del secretario de Comercio, Guillermo Moreno, para explicar alguna importación. Ninguno de los funcionarios de esas dependencias le va a facilitar la compra de divisas, aunque todas las normas hablen de libertad de mercados.
Estas restricciones hicieron que el dólar en el mercado informal tocara $ 4,16 y cerrara a $ 4,15. Poco a poco se acerca al récord de $ 4,25 que alcanzó en los días más difíciles de la gestión de Eduardo Duhalde.
Mayorista
En la plaza mayorista, otra es la historia. En el Forex-MAE, el mercado donde operan los bancos, los vendedores poblaron el «offer» de las pantallas. El Banco Central tuvo que intervenir y adquirir divisas para evitar la caída. Con la adquisición de u$s 50 millones consiguió que el dólar se mantenga en $ 3,9830, el mismo valor del día anterior.
En las casas de cambio, la divisa se vendió a $ 4,01, y el euro continuó en $ 5,33, a pesar de que bajó en el mundo.
Los bonos tuvieron un día adverso, porque China volvió a preocupar. Sus cifras de crecimiento siguen en la cumbre y disparan temores de inflación que acarrearán más medidas de suba de tasas. Este inconveniente hizo bajar a la Bolsa de Shanghái un 3% y contagió a los mercados europeos. El pesimismo llegó a Estados Unidos, donde, a pesar de los buenos datos económicos y de un buen balance de Morgan Stanley, los inversores decidieron tomar ganancias.
Con este panorama, casi todos los bonos locales tuvieron retrocesos leves. Pero como los títulos del Tesoro de Estados Unidos, que son los de referencia y contra los que se calcula este indicador, tuvieron una baja más pronunciada que los locales, el riesgo-país que mide JP Morgan cayó a 462 puntos básicos. Los papeles en dólares casi no se movieron. Los retrocesos, cuando ocurrieron, fueron ínfimos.
En realidad, no se puede hablar de un mercado normal, porque el monto de negocios hizo recordar a los días en que es feriado en Estados Unidos. En el Mercado Abierto Electrónico (MAE), lo que se negoció en títulos de la deuda deduciendo las operaciones en Lebac y Nobac del Banco Central suma tan sólo $ 337 millones, un 25% de un día normal.
Este monto tan acotado impide un análisis serio, porque no marca tendencia. El único activo que tuvo negocios considerables fue el cupón PBI en pesos, donde la toma de ganancias lo hizo retroceder un 2,20%. Fue el papel que más cayó; el resto tuvo retrocesos inferiores al 0,50%. |
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