Por ALEJANDRA BERESOVSKY - A fin de año, casi a doce de haberse establecido el derecho mediante un decreto del Gobierno de Fernando de la Rúa, los usuarios podrán cambiar de operador de telefonía celular, fija y de Internet sin cambiar el número, el cual, por lo tanto, será propiedad de la persona y no de la compañía de telecomunicaciones.
La Secretaría de Comunicaciones, en conjunto con la de Comercio Interior, conducida por Guillermo Moreno, establecieron el cronograma de implementación de la portabilidad numérica, que demandó años de pedidos de los competidores de las empresas dominantes del mercado y de recursos judiciales, que llegaron hasta la Corte Suprema de Justicia.
El sistema establece la inclusión de un tercer administrador de base de datos (ABD), toda una decisión política, ya que en las discusiones previas empresas como Telefónica no estaban de acuerdo en ceder la información de sus clientes.
La contratación del ABD será en mayo y ya hay varias empresas interesadas en el negocio, que fueron precisamente las que convencieron al Gobierno a través de talleres de capacitación de funcionarios, sobre los beneficios de flexibilizar la relación entre los usuarios y una de las prestaciones que concentran más quejas. Entre esas firmas estaban las norteamericanas Telcordia y NewStar y la europea Amdocs. En el rubro también se imponen a nivel mundial la estadounidense Syniverse y la española El Corte Inglés.
De acuerdo con el cronograma y pese a que la comisión de desarrollo se estableció en enero de 2009 el proceso comenzó en diciembre y termina en mayo con la fase de planificación y diseño, periodo que incluye las especificaciones técnicas y operativas y determinación del pliego de licitación y forma de contratación del ABD, para cuya licitación se tomará el lapso de mayojulio, momento en el que será seleccionado. Tras la instrumentación técnica, en octubre se informará a los usuarios y en diciembre ya debería estar disponible.
A nivel mundial hay más de 50 países en los que existe esta alternativa y era requisito para ingresar a la Unión Europea. En América latina la primera en explorarlo fue México.
La Argentina es un mercado atractivo para el negocio de los ABD porque cuenta con más de 50 millones de líneas de celulares según el Indec y nueve millones de telefonía fija, estas últimas sólo teniendo en cuenta a Telefónica y Telecom, es decir, sin incluir a los prestadores más pequeños o especializados en empresas, como Global Crossing o iPlan.
El año pasado, la Secretaría de Comunicaciones argumentó que la opción no rigió antes debido a que no estaban dadas las condiciones técnicas y económicas que hicieran aconsejable su implementación. Y que finalmente se resolvió establecerlo porque se tuvo en consideración las condiciones técnicas, la madurez del mercado, la adopción de nuevas tecnologías y el grado de desarrollo adquirido por las redes, además del crecimiento ininterrumpido de la cantidad de líneas.
Serán las propias operadoras las encargadas de financiar el sistema, que es costoso por el mantenimiento de la base de datos. El rol del comité de portabilidad numérica formado por las mismas compañías no terminará con la instrumentación, sino que deberá supervisar su cumplimiento.