Por PABLO FERNÁNDEZ BLANCO - La contabilidad creativa que suele aplicar el Gobierno le permitió cerrar los números de 2010 con un resultado positivo abultado en materia fiscal, que incluyó un superávit primario de $ 25.115,1 millones, 45% por encima de las cifras del año anterior, y un saldo a favor de $ 3.035 millones en materia financiera (se calcula una vez realizados los pagos de intereses de deuda).
En términos absolutos, Economía logró poner ese número en positivo, luego de la caída de $ 7.138,8 millones que registró en 2009.
Sin embargo, dos grandes pilares sostienen los números azules del año que acaba de cerrar. En primer término, las utilidades del Banco Central (BCRA) que llegaron a las arcas públicas mediante emisiones de esa entidad monetaria.
El BCRA aportó en 2010, de acuerdo con los números oficiales, nada menos que $ 21.247,4 millones, por lo que sin esos giros el superávit primario habría sido de sólo $ 3867,7 millones. Y el resultado financiero hubiera alcanzado un déficit de $ 18.179,5 millones.
Las ganancias de la ANSeS, por otra parte, sumaron $ 8.606,2 millones a los resultados del año pasado. Si bien para algunos economistas es lícito contabilizar los recursos de la ANSeS en el resultado final del año, en la práctica ambos aportes agregaron recursos extraordinarios por $ 29.853,6 millones.
Los datos fueron presentados por el ministro de Economía, Amado Boudou, en una conferencia de prensa que ofreció junto al secretario de Hacienda, Juan Carlos Pezzoa, y el subsecretario de Presupuesto, Raúl Rigo.
Boudou y Pezzoa defendieron la política oficial de contabilizar como recursos del Estado las utilidades del Banco Central y de la ANSeS, algo cuestionado por la mayoría de los economistas.
Si el Banco Central tiene utilidades es por las buenas políticas aplicadas y si la ANSeS tiene utilidades es por la buena inversión de los fondos de los trabajadores, enfatizó Pezzoa.
Boudou remarcó que en todos los países del mundo se utilizan los recursos extraordinarios del Estado para presentar los resultados de las cuentas públicas.
Mal final
El último mes del año, por cuestiones estacionales, marcó a fuego las cuentas públicas. Por pagos de aguinaldos y gastos extras el resultado primario mostró un déficit de $ 2.202,7 millones y el financiero un rojo de $ 4.901,7 millones.
De acuerdo con los números de Boudou, el superávit primario de 2010 es de 1,8% del PBI, mientras que el resultado financiero mostró un saldo positivo de un 0,2% del producto.
A través de un documento que acompañó la presentación, Economía también destacó el crecimiento de los recursos durante el año pasado, que se incrementaron en 34,7%.
Y explicaron esa escalada en el crecimiento del consumo interno y el comercio exterior, el precio de los commodities y la masa de salarios imponibles que permitió un aumento de ingresos tributarios, así como el incremento en la recaudación tributaria en materia de IVA, Impuesto a las Ganancias y derechos de exportación (retenciones).