Por Silvia Stang - Las ganancias que transfirió el Banco Central y las obtenidas por el fondo de reserva del sistema jubilatorio (derivadas de las inversiones que habían hecho las ex AFJP para gestionar el ahorro de sus afiliados) le permitieron al Gobierno mostrar un resultado superavitario para el ejercicio fiscal de 2010. Así, el año cerró con un resultado primario positivo de $ 25.082,2 millones y un superávit financiero (después de considerar el pago de intereses de la deuda) de $ 3035 millones, según dijo ayer el ministro de Economía, Amado Boudou. El saldo favorable en las cuentas primarias es inferior a los $ 32.133,4 millones, contabilizados como ingresos, que provienen de las rentas logradas por diferentes organismos públicos. Las más significativas fueron las ganancias del Banco Central ($ 21.247,4 millones) y las del fondo de sustentabilidad gestionado por la Anses ($ 8606,2 millones), cuyos recursos están, según la ley, limitados en su uso a fines previsionales. Sólo en diciembre, un mes en el que hubo aguinaldos a empleados y pasivos y pagos extraordinarios a algunos jubilados, las cuentas cerraron con un déficit primario de $ 2202,7 millones y un resultado financiero negativo de $ 4901,7 millones. En el mes, el alza interanual del gasto primario fue del 30,5% y las transferencias de recursos de fuentes no tributarias sumaron $ 8130,8 millones. Al presentar los datos, Boudou afirmó que "todos los países del mundo" utilizan recursos extraordinarios que obtiene el Estado para presentar los resultados de sus cuentas. Sin embargo, la advertencia de varios economistas es que las fuentes de recursos sobre las que se está sosteniendo el resultado positivo del año no son en rigor sustentables. Así, ya para 2011 se proyecta, por ejemplo, que las transferencias al Tesoro desde el Central serán mucho menores que las del año pasado: sumarían, de hecho, sólo entre $ 7000 y 8000 millones, porque ése habría sido el nivel de ganancias de la entidad en 2010. Otro escenarioSegún consideró la economista Marina Dal Poggetto, del Estudio Bein, además de la rebaja de esa cifra, hay que tener en cuenta que en 2010 no hubo pago del cupón de la deuda pública atado al PBI (porque no se dieron las condiciones), un compromiso que sí deberá asumir el Estado durante 2011, debido a la evolución que tuvo la actividad económica en 2010. Según dijo ayer Boudou, el crecimiento del producto fue en el año del 9 por ciento. Con ese dato, el ministro afirmó que el superávit primario que él presentó ayer fue del 1,8% del PBI, mientras que el financiero fue del 0,2 por ciento. "Para 2011 nosotros proyectamos un déficit de $ 9000 millones, considerando además que el gasto va a crecer fuerte en un año electoral", apuntó Dal Poggetto. La estimación es que las erogaciones serán un 35% superiores de las de 2010. En los ingresos, en cambio, hay algunos elementos para pensar en una evolución no tan fuerte, como el hecho de que el año pasado muchas empresas hicieron pagos elevados por Ganancias, dado que en 2009 habían subestimado el pago de anticipos. "Por la decisión de usar reservas del Central, no habría problemas para el pago de la deuda en 2011, pero no hay una política que intente recuperar el superávit fiscal", como un tema sustentable, concluyó Dal Poggetto. Según las planillas difundidas ayer por el Ministerio de Economía, los ingresos de todo el año 2010 totalizaron $ 350.295,6 millones y los gastos corrientes, $ 301.780,8 millones. Uno de los rubros con mayor crecimiento interanual dentro del rubro de gastos fue el de remuneraciones, con un incremento del 42%, explicado tanto por las recomposiciones salariales otorgadas como por la mayor cantidad de puestos. El superávit anual fue un 45% mayor respecto del de 2009, medido en pesos, aunque un 30% inferior al registrado en 2008. |