Por JULIÁN GUARINO - Sabido es que la gente de Wall Street dista mucho de ser considerada flexible con las opiniones de los demás. Más allá de keynesianismo o monetarismo, los muchachos de tiradores suelen repasar la salud de los países emergentes y las eventualidades de sus políticas monetarias con el cuidado de quien pasa lista de los artículos que conformarán el neccesaire en un largo viaje. Así, en general los pronósticos y observaciones que efectúan en sus reportes gozan de la atención de quienes comandan las principales mesas de dinero de las plazas bursátiles y financieras del mundo, la Argentina incluida. Ahora, la gente de JPMorgan acaba de entregar un informe donde, además de pegarle duro y parejo al cupón PBI, han esbozado una media sonrisa para los bonos que ajustan por CER. Pero la sorpresa es la proyección que manejan en la city neoyorquina para el tipo de cambio doméstico. Los muchachos de JPMorgan piensan que este año el valor del dólar no superará los $ 4,20 promedio. El dato da que hablar porque para el Banco Central argentino que conduce Mercedes Marcó del Pont, las estimaciones resultan similares. En Wall Street hablan de una lenta depreciación del peso argentino y fundamentan sus proyecciones en la política cambiaria del BCRA que no ha variado un ápice su línea en los últimos 24 meses. El analista de JPMorgan Vladimir Werning señala que se espera que la moneda argentina se mantenga muy estable y con una cotización de $ 4,20 hacia fin de año. A la vez señala que esto es producto del Gobierno y el BCRA, que no desean variaciones en el valor de la moneda hasta las elecciones. En este sentido concluyen que una moneda argentina más fuerte es una herramienta viable para combatir la inflación doméstica y con un incremento de las reservas creciendo, hay lugar para llevarla adelante. DiferenciasSi bien las proyecciones monetarias coinciden, a la hora de ponderar la relevancia de tener en cuenta a los bonos argentinos en las carteras de inversión del 2011 surgen las diferencias. Mientras Wall Street considera que es momento de vender los cupones atados al PBI, en la city doméstica le ven potencial de suba. Si bien se ve a los cupones sobrevaluados, ya habrían alcanzado niveles máximos, señala el reporte, que aconseja posicionarse en bonos ajustables por CER y en dólares pero no en aquellos que van atados del crecimiento económico. Otros analistas de Idea Global y de BCP Securities comparten el criterio sobre la renta fija local. |