El conflicto que desde la madrugada del martes mantiene paralizada la actividad en las principales terminales exportadoras del área de Rosario se profundizó ayer con la aparición de nuevos piquetes liderados por los gremios de la CGT regional San Lorenzo en el puerto de Timbúes, a la vez que se redujo a la mitad el ingreso de camiones con granos a la zona portuaria. En ese marco, las cerealeras agrupadas en la Cámara de la Industria Aceitera (Ciara) aguardaban una convocatoria del Ministerio de Trabajo, tras formalizar su pedido por una intervención urgente del Gobierno nacional para destrabar el conflicto que amenaza paralizar el forma total los embarques de granos y oleaginosas al exterior. Esta tarde (por ayer) formalmente hemos hecho el pedido a la cartera laboral para que tome intervención en el conflicto, indicó el director ejecutivo de Ciara, Alberto Rodríguez, quién sin embargo dijo desconocer cuál será la actitud que adoptará el ministro de Trabajo, Carlos Tomada. Estamos a la espera que se solucione porque no se trata un pedido de aumento de salarios sino de quien negocia y los que negocian son los gremios y no la CGT regional, advirtió el dirigente empresario. En tanto, el conflicto en el complejo agroexportador más importante del país se agravó ayer con la extensión de los bloqueos a las terminales de Dreyfus y Noble del puerto de Timbúes, que se sumaron así a los piquetes que desde el martes impiden el ingreso y los embarques en las plantas de de las empresas Nidera, Cargill, Bunge, Terminal 6, ACA, Molinos Río de la Plata y La Plata Cereal, ubicados de las ciudades de San Lorenzo y Puerto General San Martín. Las protestas se originaron a raíz del reclamo de los gremios que agrupan a los trabajadores tercerizados de las terminales para que se eleve su salario mínimo a $ 5.000, de forma de igualar el piso salarial acordado por el personal afiliado al gremio aceitero en diciembre pasado. Sin embargo, las empresas rechazan el planteo, que consideran irracional y atribuyen el conflicto a una interna en la CGT regional, cuya nueva conducción responde al camionero Hugo Moyano. Desde la cúpula cegetista local, el dirigente Edgardo Quiroga repudió las críticas empresarias y explicó que las medidas de fuerza se inscriben en una lucha para terminar con el fuerte desequilibrio salarial que se registra en las terminales.No se concibe que un operario trabaje por un salario de $ 2.500 cuando por el mismo servicio otro compañero percibe $ 5.000, se quejó. |